El 2019 fue larguísimo pero para bien

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Laura Lee de Khruangbin en el VMF. Lima, Noviembre 2019.

Año raro, pero interesante, otro de esos que parece que duran como mil años, por miles de lecciones aprendidas y experiencias nuevas.

Spotify dice que reduje mi consumo, de 70k+ minutos escuchados en el 2018 a 44k+ el 2019, pero eso no corresponde con mi percepción de las cosas. Uno pensaría que escuché más música, pues mis playlists mensuales fueron cada vez más abultadas y recuerdo tenerlas en alta rotación.

Ahora que lo pienso, tal vez esto de hacer home office por una gran parte del tiempo haya hecho que cambie y priorice los vinilos (y amanecidas con conciertos completos en YouTube)  sobre el streaming en Spotify.

Usualmente estas listas son repasos fuera de tiempo de canciones que conozco hace tiempo. Sin embargo, este año me sorprendió con mucha música nueva (de este mismo 2019) que me gustó. Y no, no es reggaetón, lamento defraudarlos, aunque me da gusto poder seguir descubriendo cosas nuevas e interesantes.

Muchas canciones y artistas no llegaron a la lista por diversas razones, como que funcionan mejor como disco que como canciones sueltas (el extraordinario “Ghosteen” de Nick Cave and The Bad Seeds, por ejemplo) y varias otras que han sido más que frecuentes que quizás valga la pena hacer una lista de “las que no lo lograron” o ponerles el link a mi preselección con como 100 temas para que sean ustedes los jueces.

En fin, aquí las 19 elegidas, sin más orden en particular que el flow del playlist final. Y siempre es bueno recordarles que mi lista es estrictamente autobiográfica y sin otro criterio más que gusto personal y “camote” durante el año.

Tim Maia – Que Beleza (1976)

Maia tuvo una época en la que se metió a un culto medio pastrulo de naturistas que lo hizo dejar el alcohol y las drogas y todo lo divertido en la vida. A esta época se le conoce como “Racional”, y cuando, afortunadamente, el gran Tim recapacitó y abandonó el culto pero quiso botar al tacho los dos discos que hizo en ese tiempo. Curiosamente, estas grabaciones tienen ahora status de culto entre los conocedores.

Es un poco como lo de Kanye, o Calamaro en años recientes, sus creencias son medio cojudas pero hace música buena.

Curtis Harding – On And On (2017)

Curtis Harding fue para mí una revelación en los primeros meses de este año. Un soul puro, casi como los de Marvin Gaye o Curtis Mayfield, pero traído un poquito más hacia una estética contemporánea, un poco más rápido, un poco más arreglado pero sin dejar de sonar apasionado.

Los dos discos que hasta ahora va sacando (“Soul Power” y “Face Your Fear”) están demasiado buenos, pero si tengo que elegir una canción para este año, me quedo con esta.

Sharon Van Etten – Seventeen (2019)

Extraordinaria voz, una lírica sumamente aguda, y la capacidad para pintarnos nostalgia, para llevarnos hacia otra época sonora, y traspasarnos todo el drama que quiere en su performance. Una genia, que me da gusto que cada vez sea más reconocida y apreciada en la escena musical contemporánea.

SVE tiene también una bonita versión de este tema con Norah Jones que también vale la pena revisar.

Interpol – Fine Mess (2019)

Paul Banks y cía. fueron de lo mejor que me ha dado este año. Los vimos en vivo dos veces, una en marzo y la otra en noviembre, y me llevé sin duda una de las más gratas sorpresas por lo bien que sonaban. Como banda les había perdido el rastro hace un tiempo pero con “Marauder” recuperaron mi atención y que con el EP “A Fine Mess” solamente refuerzan mi interés por saber qué viene después. Ah, y, un buen entrevero, eso es lo que tú y yo somos 😉

Suicide – Dream Baby Dream (1979)

Dream Baby Dream pudo fácilmente haber pasado desapercibida en la historia del pop, como una canción de fácil resolución y con una lírica no tan profunda. Sin embargo, el tiempo hizo de este tema un himno. Tanto así que el mismísimo Boss, Bruce Springsteen, tiene una versión. Por ahí leí que el appeal de la canción está en que para algunos es profundamente triste y para otros representa felicidad y esperanza. Y hay bastante de verdad en el hecho de que es quien la escucha el/la que le da el valor final.

Stella Donnelly – Die (2019)

Entre los lanzamientos más interesantes del año está “Beware of the Dogs”, disco debut de la australiana Stella Donnelly. Mi primer acercamiento a este disco fue la canción del viejo verde al que le dice que no la joda (Old Man), y después vino Die, en la que aparentemente le increpa a, tal vez, su compañer@ de viaje, quien parece estar conduciendo bajo la influencia de alguna sustancia, el no querer morir. Donnelly es una para observar.

Khruangbin – Cómo Me Quieres (2018)

Otro de mis nuevos favoritos, los sonidos relajantes y las voces que susurran frases muchas veces ininteligibles pero son tan apacibles. Y luego verlos en concierto, sobre todo a Laura Leezy tocando el bajo mientras baila y sonríe a su audiencia. Gran banda, gran sonido.

Snail Mail – Speaking Terms (2018)

Lindsey Jordan tiene 20 años y canta desde hace como tres como Snail Mail. “Lush” es su primer álbum y uno de los mejores del 2018 que recién escuché al año siguiente. Snail Mail me gusta porque ha absorbido con pasión y cariño sus referencias y ha creado un sonido noventero tan cálido y familiar que me hace pensar que mis amigos y contemporáneos que ya no escuchan tanta música nueva deberían animarse a probar. Snail Mail es mi Alvvays de este año. 

of Montreal – The Past Is A Grotesque Animal (2007)

Otra de las cosas bonitas que trajo este año fue reencontrarme con “Hissing Fauna, Are You the Destroyer”, el álbum del 2007 de Kevin Barnes y cía., y recordar momentos acompañados de Suffer for Fashion o Groenlandic Edit, pero este año me di con este tema largo, de más de diez minutos, con una cadencia hipnótica, en el que Barnes empieza a confesarse hasta revelar que no la está pasando tan bien como el ritmo sugeriría.

The National – The Pull Of You (2019)

Imposible que, en año de disco nuevo, no aparezca The National en esta lista. El disco no es fácil, tiene momentos demasiado estáticos, como para lamerte las heridas un rato pero también nos regala uno de los momentos más desgarradores de la carrera de los de Cincinnati, cuando en medio de la canción Matt grita, con toda sus fuerzas “MAYBE WE’LL TALK IT OUT INSIDE A CAR WITH RAIN FALLING AROUND US”.

Y nuevamente sé que todo va a estar bien con esta banda.

Rosalía – Malamente – Cap. 1: Augurio (2018)

Lo acepto con dignidad y aplomo: yo también caí rendido ante el encanto de la Rosalía. La vengo observando desde el año pasado, y su explosión de popularidad solamente reafirma mi idea de que la chica es extremadamente talentosa. Tanto así que me apena un poco el que le tenga que bajar las revoluciones para poder acoplarse a colaboraciones con artistas de reggaetón a los que les lleva años luz de talento. “El Mal Querer”, disco redondo por donde se lo vea, abre con decisión con Malamente, la que establece el mood del disco. 

Leonard Cohen – True Love Leaves No Traces (1977)

“Death of a Ladies’ Man” fue un disco extraordinario en un año extraordinario. Cohen trabaja por primera vez con el atormentado Phil Spector en la producción y los arreglos. Spector contrapuso el minimalismo por el que Cohen era conocido (voz y guitarra) con su “wall of sound”, con abundancia de instrumentos, melodías y texturas. El cambio no fue bien recibido por los fans de Cohen (ni por él mismo, se dice) pero marca realmente un hito en su carrera. El cuento de Cohen en este disco es el del mujeriego que se encuentra, con los años, en una encrucijada entre la lascivia y el amor.

No sabría decir cuál ganó, aunque de cualquier forma es un placer tratar de figurárselo. 

Julia Jacklin – Don’t Know How To Keep Loving You (2019)

De “Crushing”, el segundo de la australiana Jacklin, me quedo con su voz sobre la base de guitarras. La canción viene desde el punto de vista de alguien a quien ya se le acabó la relación. Parece buscar alternativas pero en realidad busca razones para no continuar. Bueno, al menos es honesta, ¿no?

Aldous Harding – Zoo Eyes (2019)

La primera vez que escuché esta canción me llamó la atención el verso “what am I doing in Dubai?” como si se levantara con la peor resaca, sin saber dónde, o como en crisis existencial de ¿qué estoy haciendo con mi vida?

La canción finalmente es como una serie de pensamientos en voz alta entre ella y el objeto de su afecto que no queda claro si es un crush o un actual o un ex, pero que de cualquier modo genera una reacción en ella.

Impredecible e interesante, por algún lugar leí que lo entretenido de su disco “Designer” es lo surreal de sus letras y la versatilidad de su interpretación. 

Lucy Dacus – Night Shift (2018)

Otra maravilla con la que recién me topé este año, Lucy Dacus nos da en “Historían” (2018), el segundo disco de su carrera como solista, uno de los mejores discos de la década pasada. La chica que ya no quiere ser la graciosa del grupo se confiesa y cuenta en Night Shift la aventura de su primer beso en un restaurante donde trabaja, con amor no correspondido incluido, entonces ¿cómo hacemos para no encontrarnos? Tú toma el turno de la mañana y yo el de la noche. Y adiós. 

Jamie xx – Loud Places (feat. Romy) (2015)

El cerebro detrás de los fabulosos The xx muestra en su “In Colour” su gran talento y capacidad de crear melodías no solamente cautivantes sino también de fácil escucha y capaces de moverte los pies. Para Loud Places, se apoya en la performance sentida de Romy, su compañera en The xx, para contar esta historia de desencuentros en lugares bulliciosos.

HAERTS – The Way (2017)

A HAERTS los conocí hace un par de años con Your Love. El dúo alemán tiene una sensibilidad que se puede colocar como en el medio entre Roxette (RIP Marie 😦 ), CocoRosie y quizás algo del trabajo sonoro de Chromatics.

Indie pop del bueno, poderoso y pegajoso. Música de revista “Bravo” para la generación centennial.

Viva Suecia – Fóllame (2019)

Segundo año con los murcianos en esta lista, este es el corte de cierre de su tercer disco llamado “El Milagro”. Power pop para las masas, con giros inteligentes en la lírica que pasan de callarte a callarme a follarme y a lo que venga, porque a pesar de que ya nos equivocamos mucho, pues lo seguiremos haciendo.

Y de eso no hay que arrepentirse.

Big Thief – Not (2019)

El 2019 marcó un año hiperproductivo para Adrianne Lenker, la joven cabecilla de Big Thief, pues sacaron no uno, sino dos discos, “U.F.O.F.” y “Two Hands”. Not es un grito aguantado de frustración, la desposesión hecha letra y guitarras viscerales. Esta canción podría fácilmente haber sido parte del grunge más dark de los 90, cuando estaba de moda estar triste.

Y así, mientras todos se enamoraban de Billie Eilish este año, yo fui feliz con Adrianne.

BONUS TRACK

Mark Kozelek & Jimmy LaValle – You Missed My Heart (2013)

Gran canción del pintor de viñetas americanas Kozelek, quien con Sun Kil Moon ha hecho cosas muy bonitas también, esta la pongo de bonus porque me la encontré hace pocos días y me llamó mucho la atención por la performance y la historia del hombre que mata al amante de la mujer que lo rechaza y luego va a la cárcel y en las tres historias coincide el mismo sentimiento, que se expresa mejor así:

“You missed my heart.
You missed my heart.
You got me good, I knew you would.
But you missed my heart.
You missed my heart.”

La playlist, para los interesados:

Gracias por leer, y feliz 2020.

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2 responses to “El 2019 fue larguísimo pero para bien”

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