El amor es rarísimo. Dos personas se conocen de la nada, empiezan a verse, a hablar, a tocarse y besarse, a dormir juntas, a despertarse juntas, a desayunar, comer, cenar, a ir al cine y a conciertos. Y después, un buen día, todo eso se termina.
Tú y tu pareja os decís te quiero pero en 'El evangelio según Jesucristo' María Magdalena dice «Miraré tu sombra si no puedo mirarte a ti», y Jesucristo responde: «Entonces yo estaré donde esté mi sombra, si allí va a estar tu mirada».