Por Daniel Jones
El presente número de la Revista Deceducando explora diversos cruces entre educación, género y sexualidad, con el objetivo de aportar conocimiento para construir una reflexión pedagógica y/o política en pos de la inclusión educativa.
Tanto los temas como los enfoques de este número van a contramano de un clima de época y, sobre todo, de una acción del gobierno nacional por socavar la Educación Sexual Integral, acotar los derechos sexuales y reproductivos (a través del desfinanciamiento, por ejemplo) e impugnar al feminismo como movimiento político y a la perspectiva de género y derechos como enfoque de intervención y análisis. Afortunadamente, hay muchxs investigadorxs, educadorxs y espacios institucionales que siguen promoviendo la reflexión y el debate en pos de la inclusión educativa y el reconocimiento de derechos.
Los dos primeros artículos del dossier tienen como foco la Educación Sexual Integral (ESI) en escuelas confesionales de nivel medio.
El trabajo “Cosmovisiones del personal docente de escuelas confesionales sobre Educación sexual”, de Dana Gariboglio, se enfoca en la implementación de la Educación Sexual Integral (ESI) en escuelas confesionales de nivel medio. En particular, desarrolla herramientas metodológicas para conocer las cosmovisiones sobre la educación sexual que tiene el personal de escuelas católicas y evangélicas de la ciudad de Paraná, Entre Ríos. En base a los relatos de las y los docentes entrevistados, Gariboglio realiza una tipología con cuatro retratos sintéticos en el que cada uno refleja una determinada postura del personal docente frente a la experiencia de la implementación de la ESI: «Se debe respetar a las familias que mandan sus hijos a esta escuela»; «La escuela es el mejor ámbito para la ESI»; «Sí, pero que lo haga la docente de Biología»; y «Si no lo aprenden acá no lo harán en ningún lado».
Esta distinción analítica de cuatro posiciones docentes para describir la implementación de la ESI en establecimientos educativos confesionales, le permite a la autora comprender los modos en que la sexualidad llega a las aulas, describiendo los principales obstáculos y algunas posibilidades para la implementación de la ESI. Luego de finalizado el trabajo de campo, concluye que tanto el debate (en 2018) como la incorporación efectiva de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) como ley (en 2020) incrementó la tensión interna de las instituciones católicas y evangélicas con docentes que personalmente aprueban la IVE, pero desarrollan sus actividades en un ámbito institucional que se opone a dicha normativa.
Precisamente el trabajo de Rocío Salgueiro. “La ESI y la politización estudiantil en escuelas católicas del AMBA durante la marea verde”, explora cómo se produjo en el marco del gran movimiento de lucha a favor de la legalización del aborto en Argentina en 2018, un proceso de politización juvenil que impactó también en las escuelas católicas. En este contexto, la existencia de la ESI brindó un espacio para tratar un conjunto de temáticas relacionadas con el género y la sexualidad, en las que se apoyó esta politización. En las escuelas católicas, convivieron en tensión y disputa el discurso de la marea verde y la posición oficial de la Iglesia católica.
Así la autora encuentra cómo la resistencia de lxs estudiantes frente a contenidos y dinámicas que no compartían se expresó en el humor y en el uso del pañuelo verde. Pero también en el impulso a la organización estudiantil. En cuanto a la formulación de reclamos, la expresión de su apoyo a la IVE se articuló, en distintas ocasiones, con demandas relacionadas con la frecuencia y los enfoques de la ESI recibida, la infraestructura escolar y la falta de espacios de intercambio y participación estudiantiles. De este modo, lxs jóvenes de escuelas católicas que se sumaron a la lucha por el aborto legal en 2018 transitaron un proceso de politización que tuvo en la agenda de los feminismos y diversidades sexuales un motivo, en la marea verde un punto de apoyo y en la ESI un recurso para legitimar sus posiciones dentro de las escuelas.
El tercer artículo, “En mi época no había redes sociales. Una reflexión sobre la violencia digital en las escuelas” de Maura Rivero, también retoma la ESI para abordar la relación entre la educación digital, los géneros y las sexualidades. Su objetivo es explorar el marco normativo vigente en Argentina sobre violencia digital y cómo la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral sigue siendo una herramienta fundamental para pensar estas cuestiones vinculares. Este artículo supone una interpelación directa hacia el mundo adulto, ofreciendo herramientas para trabajar alrededor de la violencia digital, una cuestión urgente y relevante, como refleja el impacto de la serie “Adolescencia”.
El cuarto trabajo, “La cisexualidad es una moda” de Javier Lamónica, presenta una reflexión político-epistemológica para responder críticamente a la idea de que la transexualidad es una moda o modelización producto de una imposición ideológica que tiene fines de adoctrinamiento. En su recorrido argumental, Lamónica parte de repasar datos estadísticos y legislación vigente en Argentina para presentar los diversos obstáculos que enfrenta la población trans para ser reconocida y ejercer sus derechos, como a la educación, para luego avanzar en los dilemas que presentan ciertos esencialismos estratégicos en cuanto a la identidad. Su artículo concluye con una exploración de las nociones de autenticidad e injusticia epistémica para entender el modo en que las interacciones y los comportamientos de lxs sujetos dan forma a las prácticas educativas tanto macro como micro sociales, determinando, a su vez, el desarrollo escolar de lxs estudiantes.
Los últimos dos trabajos se concentran en el nivel superior, específicamente, universitario.
En “Consejerías universitarias de salud sexual: una mirada en perspectiva”, Victoria Imperatore aporta una reflexión crítica sobre los cruces entre educación superior, género y sexualidad, a partir del análisis de la conformación de estas consejerías universitarias de salud sexual integral. Se trata de espacios de atención dispuestos para la escucha y el asesoramiento sobre los derechos sexuales y reproductivos reconocidos legalmente en el país. Si bien el foco se encuentra en la educación superior, este artículo explica también la importancia de la ESI a la hora de justificar las iniciativas de consejerías en la universidad, el impulso feminista del Ni Una Menos (NUM) de 2015 y la discusión parlamentaria del aborto en 2018, fenómenos históricos que operan como telón de fondo significativo de los restantes trabajo del dossier.
Entre las muchas conclusiones relevantes a las que arriba, Imperatore destaca cómo al configurarse como una propuesta especialmente dirigida a los sujetos universitarios, las consejerías señalaron algo básico: los sujetos universitarios son, también, sujetos sexuados, una observación extrapolable a otros ámbitos educativos.
Finalmente, el trabajo de Bárbara Trzenko, “Un saber intruso: críticas y controversias frente a la transversalización de la perspectiva de género en el nivel superior de enseñanza”, pone el foco en las críticas y controversias que expresan estudiantes y docentes frente a la transversalización de la perspectiva de género (impulsada al calor del impacto del Ni Una Menos en los ámbitos educativos) en el conocimiento transmitido y producido en dos universidades nacionales de reciente creación: la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) y la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV).
De las conclusiones que subraya, Trzenko apunta a cómo el desconcierto, la incomodidad y la vergüenza, entre otros afectos que provoca el ingreso de los contenidos de género en estas instituciones educativas, permiten reflexionar en torno a esta política como un proceso y no como un punto de llegada. La amenaza que representan estos contenidos frente al ethos científico, el encorsetamiento del diálogo en el aula o los interrogantes que suscita entre docentes los modos en que debe llevarse adelante esta iniciativa, dan cuenta del carácter vivo e inestable de esta política.
En suma, son seis artículos valiosos como insumos para la reflexión y práctica docente, en un contexto político adverso para esta agenda que, afortunadamente, no depende solo de una decisión gubernamental, sino de la capacidad de investigadorxs, educadorxs e instituciones de recrear espacios y dinámicas creativas y éticas.

Daniel Jones
Nació en Trelew (Chubut) en 1978. Es doctor en Ciencias Sociales y licenciado en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires. Es profesor universitario sobre teoría sociológica, investigador del CONICET y capacitador en temas de masculinidades para empresas, organismos públicos y sindicatos. Es autor de Sexualidades adolescentes. Amor, placer y control en la Argentina contemporánea (CICCUS, 2010) y La masculinidad. Varones y feminismos (Editora UNGS, 2022), además de co-editor de diez compilaciones sobre género y sexualidad. El papá de León. Diario de una paternidad es su tercer libro (y el que más le gusta).
- Este autor no ha escrito más artículos.
