- Para hacer la Rabadá Navarro al Naranjo, primero tenéis que hacer la Normal de la Ánimas en tres horas.
- ¡ Mmmm ! ¡ en tres horas eh ¡
- Haber, haber, nos comemos unos largos, pasamos de asegurar en la travesía, subimos sólo con cuatro cacharros. ¡ Mmm !
- Vale.
- El que pierda paga una comida.
- Bing, ring ¡sí! ¿Quién es?
- Dulce, soy yo, para comentarte una cosilla. He apostado con el Sherpa a que subimos la Normal de las Ánimas en tres horas.
- ¿Cómo? Tú no estas bien de la cabeza. ¡Puff! ¿Cuando vamos?
- Tranqui ya te aviso, subiremos a lo cubano.
- Vale, dile que vaya buscando restaurante.
Tuuuuu, tuuuuuu, tuuuuuuuu.
Con ésta conversación hemos concretado una “pequeña ascensión” , cuyo premio será un almuerzo. Tendremos que esperar a que el tiempo acompañe, pero aquí se deja constancia.
Sabemos que se puede hacer, lo que queremos averiguar es si lo hacemos nosotros.
El cigarrito de reunión habrá que retrasarlo.