Oir a un niño decir palabrotas o groserias a mi no me da gracia ni me parece que sea algo que no deba darle importancia. Hay quien piensa diferente y cuando escucha a su pequeño hijo de 5 ó 6 años decirlas se rien y celebran y a otros sencillamente no les importa. Sin embargo decir groserias si es un mal hábito y que como tal se debe procurar ayudar al niño que las dice para que lo pueda evitar.







