Después de un gran dolor, llega un sentimiento solemne -
Los Nervios quedan ceremoniosos, como Tumbas -
El agarrotado Corazón se pregunta si fue Él, quién soportó,
Y si pasó ayer, o hace siglos ya.
Los Pies, mecánicos, recorren-
por el Suelo, o el Aire, o la Nada-
un camino sin Gracia,
Descuidado,
un contento de Cuarzo, como una piedra.
Es la Hora del Plomo-
recordada, si es que se sobrevive,
como los que se helaron se acuerdan de la nieve-
Primero- el Frío- después el Estupor- después abandonarse.
Emily Dickinson 1862
Según pasa el tiempo los días se llenan de recuerdos y el gran dolor que se sintió se va convirtiendo en otro tipo de sentimientos, aunque siga ahí, clavado, latente. Se sobrevive pero ya nada es igual. No fue ayer pero se siente como si lo fuera y sigues esperando que sea todo un largo sueño del que vas a despertar en una mañana de sol.
