
Corría el año 1996. La Escuela de Arte de Almería se predisponía a finiquitar el
Plan 63 de estudios (5 años rotativos de talleres artísticos que culminaban en una titulación de Graduado en Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de la especialidad elegida).
Por aquel entonces, la Escuela era un hervidero de gente variopinta de diferentes edades, gustos y colores. Fue allí donde conocí al insigne
Jesús Salmerón. Recuerdo que estaba ensimismado pintando un bajorrelieve en barro que había realizado a partir de un famoso cuadro de
Edvard Munch.El impacto fue inmediato. Al poco tiempo ya estábamos confabulando proyectos...¿Y si hacemos un fanzine?
Para no realizarlo enteramente nosotros dos, reclutamos a un puñado de dibujantes que pululaban por los pasillos de la Escuela y en breve sacamos a la luz el primer y único #1, que distribuímos religiosa y fervorosamente por las escasas tiendas de cómic de aquel entonces y, como perturbados por maquiavélicas cábalas de la fortuna, también en algún que otro periférico bazar y Todo a 100 (¿!) al módico precio de 125 Ptas.
Sobra decir tiene que las ventas fueron paupérrimas.
También sobre decir que volveríamos a repetirlo.