Mostrando las entradas con la etiqueta restaurantes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta restaurantes. Mostrar todas las entradas

Bodas de acero

El lunes con Papá Oso cumplimos 11 años. Sí, nuestras "Bodas de acero", según el libro de Doña Petrona. Todo un logro, ya que cada año en una relación entre dos personas del mismo sexo vale -por lo menos- el triple que en una relación heterosexual, jajaja.
Para celebrarlo elegimos Kyodo, un pequeño restó japonés y sushi bar de Palermo Chico. La verdad, me sorprendió por la variedad de platos japoneses que tiene la carta (y porque es bastante accesible).
Como era una gran ocasión nos matamos comiendo: Como cortesía nos trajeron una sopa de calabaza muy rica. De entrada pedimos yakitori (brochette) de langostinos. Después compartimos un tempura mixto (vegetales y pescados enharinados y fritos) y un pollo con salsa de jengibre y timbal de arroz. Y las porciones salieron divididas y en presentaciones "50%" desde la cocina.
Después, como somos muy glotones, pedimos 10 piezas de rolls de langostino frito-empanizado y dos temaki (conos de alga con arroz) de salmón y queso filadelfia. De postre: un generoso helado de té verde. Y ahí paramos porque ya era demasiado.
Con un buen vino (de 50$) y servicio de mesa pagamos unos 280$ que con un descuento del 20% de Guía Óleo terminaron siendo poco más de 220$. Para la cantidad y calidad de lo que comimos me pareció muy razonable. ¡Se los recomiendo!

Owly ImagesOwly ImagesOwly Images
Owly ImagesOwly ImagesOwly Images

Bookmark and Share

Bueno y barato

La gente de Revista Joy publicó dos de sus habituales notas con listas temáticas de los mejores restaurantes. En una hicieron una lista de los restaurantes "con onda" más económicos, incluidos varios que conozco y me gustan (Arevalito, Mundano y Salgado).
En otra hicieron un ranking de lugares para comer al paso. Tengo ganas de probar Kono Temakería (en la lista está Peters Hot Dogs pero la verdad, como les conté hace un tiempo el localcito que tienen en Palerm me deprime).

By the way: Me llegó el mail con los descuentos de Guía Oleo. ¡Hay 50% de descuento en Turandot y en Aire! ¡Para aprovechar a full!


Bookmark and Share

Palermo World Food Tour

Hoy: La Fábrica del Taco
Hacía tiempo que le teníamos ganas a La Fábrica del Taco (Gorriti 5062), pero por algún motivo nunca habíamos ido aún. Y como teníamos ganas de comer comida mexicana y no queríamos salir del barrio, decidimos aprovechar la oportunidad.

Claro que salimos un poco sorprendidos, porque esta nueva incursión en la "world food" palermitana dejó mucho que desear.

Primero porque el lugar es mucho más lindo visto desde afuera. La Fábrica del Taco está pensado más como "bolichito al paso" que como restaurante. Así que adentro es una versión mexicana palermizada de un AM/PM (sillas de plástico, mesas de aluminio), con una decoración maso (en algunos sectores está bien y en otros no).

Segundo, el servicio: El mozo que nos tocó era voluntarioso, pero un poco despistado. Y nos shockeó que la comida la sirvieran en platos de plástico con cuchillos descartables. Ni en el lugar más remoto de las sierras cordobesas la vajilla es tan chota.

Tercero, la comida: La Fábrica de Tacos se especializa en tacos. Así que lo casi único que hay son tacos. Ni totopos, ni guacamole, ni huevos rancheros, ni burritos, ni frijoles refritos. Sólo tacos. Las porciones de dichos tacos rondan los 10 pesos. Y viene un solo taco. O sea que mínimo tenés que pedir dos para quedar satisfecho, y siempre y cuando comas poco.

Y más allá de cuestiones de tamaño, en cuestiones de sabor tampoco me pareció gran cosa. Como que todo es una variación de tortillas de maíz con carne y queso. Y los sabores no me parecieron algo memorable ni muy distinto a lo que uno podría cocinar en su casa (lo que no me pasó en Cielito Lindo ni en Mole).

Otra: Los tragos me resultaron caros en relación cantidad-calidad-precio. Y Papá Oso pidió que el margarita de él viniera con sal en lugar de azúcar (en el frosting de la copa) y le trajeron un margarita salado que era intomable (EPIC FAIL!). El que yo pedí era de palta, pero me pareció que no daba para que me cobraran $27. Ah, la música soul mucho no pegaba con la onda del lugar. Y no me gustó que la cocina estuviera integrada en el salón (me dio la sensación de estar comiendo en una de esas hamburgueserías "open 24 hs" que hay diseminadas por el conurbano y no en un restaurant de Palermo).

Nosotros pedimos un taco pastor, un taco volcán, unas "flautitas" (taquitos íntimos rellenos con carne y bañados en salsa de guacamole) y unos frijoles charros (un caldo de frijoles y cerveza que no era gran cosa), más dos margaritas, y pagamos $110. Y nos quedamos con hambre. Así que terminamos refugiados en un Peter Hot Dogs, aunque esa es otra historia.

Ah, tenían varias bebidas muy interesantes (agua de tamarindo, agua de flor de jamaica, agua de arroz con vainilla) que no llegamos a probar. Y además de tener que pagar en efectivo (no aceptan ni débito ni tarjetas) nos vinieron a pedir si podíamos pagar con cambio. La gota que rebalsó el vaso. En fin, una experiencia decepcionante.

¿Vamos a los puntajes señor director?

Image
¡El puntaje más bajo desde el inicio de esta gira "por el mundo"! Los dejo con algunas fotos.



Go to ImageShack® to Create your own Slideshow

¿Qué país seguirá? ¡Lo sabrán muy pronto!


Bookmark and Share

Sushimoto

Y sí, tenía que suceder. Una pareja gay a la que le gustan los sabores exóticos, el animé, la estética asiática y vive en Palermo alguna vez tenía que caer en la tentación de pedir un delivery de sushi. Debo confesar que era el que más me resistía a la idea: pedir sushi por teléfono me parecía la esnobeada máxima. Pero tuve que dejar de lado los prejuicios cuando Papá Oso me hizo conocer Sushimoto. La verdad, para darse un gustito de vez en cuando no es tan caro, el combo viene surtido y con un sushi fresco y bien hecho. Incluye nigiris, makis, rolls y sashimis. Y probamos una de las especialidades, el Crispy Roll de langostino rebozado y frito, mayonesa de wasabi y hakusai. ¡Grandioso! Además los pedidos vienen genialmente presentados en una cajita de cartón negra y roja, con palitos, salsa de soja y wasabi. Si les gusta el sushi y les interesa la propuesta pueden chequear el website de Sushimoto.

Image

Ah, hoy encontré via el Twitter de DarioGallo esta nota de Planeta Joy en la que recomiendan cuatro sushi deliverys económicos para los mediodías. ¡Re útil!



Bookmark and Share

Tempura

Seguimos decretando máximas culinarias. Esta vez se trata del tempura, una preparación tradicional japonesa consistente en pescados y verduras pasados por harina y fritos. Y queremos anunciar que el mejor tempura de Buenos Aires lo comimos en Kizuna. ¡Una delicia! Super fresco, super crocante y muy abundante. Además, martes, miércoles y jueves hay descuento del 20% de Guía Óleo. ¡Aprovechen!


Image
Bookmark and Share

Palermo World Food Tour

Hoy: 1810
Algunos dirán que la entrada de hoy del Palermo World Food Tour es medio ladri. Y un poco tienen razón. Pero bueno, ya que nos dedicamos a descubrir los restaurantes de comida del mundo del barrio, por qué no hacerlo con un restaurante de cocina argentina tradicional. Porque eso es exactamente lo que ofrece 1810.
Emplazado en Julián Álvarez 1998, este pequeño restaurante se especialica en comidas regionales argentinas. Mucha comida de olla con alto contenido de carbohidratos y sabores bien criollos.
El lugar es más bien sencillo, pero acogedor, con mesas y sillas de madera estilo rústico y paredes con recubrimiento de piedra. La atención es correcta y los precios muy económicos. Entre las opciones se destacan el locro (muy bien hecho, realmente es excelente), el guiso de lentejas (insuperable, con mucho chorizo colorado) y la carbonada (sabor bien dulzón por los granos de choclo fresco que utilizan sin escatimar. Ah, las empanadas son un must, realmente muy ricas.
En síntesis, una opción económica y con buenos platos. Ideal para llevar turistas extranjeros. También hacen delivery. ¿Vamos a los puntajes señor director?

Image

¡Hasta la próxima parada del tour!

Bookmark and Share

La mejor entraña de Buenos Aires se come en...

Con Papá Oso hemos decretado (sí, como hace Moria) que la mejor entraña de Buenos Aires se come en La Salteñita (Malabia 730). Siempre la cocinan perfecto. Y las papas fritas a la provenzal de ese lugar son el sueño de todo gordo. ¡Y encima es un lugar muy económico! Se los recomiendo.

Bookmark and Share

Update de Baraka

El sábado fuimos nuevamente a Baraka. No es una novedad: vamos siempre pero ya no posteo tanto sobre eso para no ser repetitivo. Pero hay algunos platos nuevos que vale la pena recomendar.
Primero, las sopas: Ahora tienen una "sopa del día" (ideal para el invierno). Nosotros probamos de batata roja y curry. ¡Deliciosa! Super recomendable.
Después, las pastas: Incorporaron al menú unos sorrentinos de berenjena asada que son geniales. Vienen con una salsita de tomate cubeteado, tomate seco, tomate asado, aceitunas negras y albahaca. Muy ricos.
La otra novedad es el risotto del día. El que probamos era de hongos (de pino, champignones y otros) y vino tinto. ¡Una maravilla! Realmente delicioso, con mucho queso y bien cremoso. Además una opción muy abundante.
Por último, nos acaban de convidar con un chocolate (hecho con chocolate fénix y cacao), una bebida maravillosa que te hace olvidar del frío y te dibuja una sonrisa de satisfacción. Sólo lo preparan los fines de semana.
Ah, y sumaron a la carta de tés de Tealosophy el "Plum Rose", té assam y petalos de rosas. De fragancia muy perfumada y super delicado al paladar.
El único problema que tiene Baraka es que el lugar creció mucho en público en los últimos meses y conseguir mesa los fines de semana al mediodía o a la tarde temprano se complica. Pero bien vale la pena la espera. Además el servicio es muy esmerado y todos los que laburan ahí son buena onda y hacen que la pases bien .




Bookmark and Share

Palermo World Food Tour

A Turandot le tenía ganas hace tiempo, aunque me parecía un lugar un poco caro. Su especialidad: la cocina húngara. Un tipo de gastronomía sobre la que no tengo ni idea, aunque parece que el Gulyás (goulash) es una de sus especialidades. Y la verdad: ¡Me encanta el goulash! Así que allí nos dirigimos con un doble propósito: Aprovechar un descuento del 50% de Guía Óleo y festejar el cumpleaños de mi suegra (si entran en Óleo van a ver el cupón de descuento del 20%, nosotros tenemos la tarjeta Óleo y nos mandaron un cupón especial válido sólo los jueves para comer por la mitad del dinero, sin incluir bebidas).
El lugar es chiquito, había leído reviews que decían que las mesas estaban muy pegadas, pero me parece que eran exageraciones. La ambientación es sencilla pero linda y cálida, con muebles decorados con unas flores pintadas, jarrones chiquitos con flores y farolitos con velas en las mesas.

De entrada pedimos, después de revisar una carta bastante extensa, una ensalada de arenque y un arenque a la crema. Ambas cosas deliciosas, super suaves, bien condimentadas. La ensalada viene con manzana, zanahoria, arvejas y apio. Y el arenque a la crema es con fondo de cebolla dulce, alcaparras y crema de leche.
El plato principal fueron dos gulyás (éramos 4), uno de cerdo y otro de ternera. La porción "full" te la traen en dos platos y está buenísima. La carne con salsa bien condimentada con páprica es mortal, y los spätze (ñoquicitos centroeuropeos) estaban muy suaves y ricos. Me gustó más el de ternera, se ve que el sabor de la salsa de fusiona mejor con el de la carne y queda más fuerte. Nos quedamos con las ganas del Gulyás de cordero porque no había.

Con un vino, agua, gaseosa y propina (y sin postre), gastamos gracias al megadescuento más o menos 40 pesos por cabeza. Lo cuál nos pareció muy conveniente. Seguramente repetiremos antes de que termine el mes, ya que el descuento es hasta fines de julio (si les interesa sáquen la tarjeta Óleo así les mandan los cupones, total es gratis y hay descuentos en muchos lugares copados).

Acá van unas fotos:

ImageImage
ImageImage

¿Vemos los puntajes señor director?

Image

¡Hasta la próxima!


Bookmark and Share

Palermo World Food Tour (off Palermo Edition)

Hoy: Mole
El sábado a la noche decidimos medio sobre la marcha salir a comer afuera con nuestros amigos Iván & Gabo. No sabíamos bien qué comer y, además, estábamos tratando evitar algunas limitaciones (Iván es vegetariano y Gabo es pescadofóbico y había dicho que no quería comer pastas ni pizza).
Así que entramos a Guía Óleo y nos pusimos a surfear las ofertas gastronómicas. Finalmente a Iván se le ocurrió que comiéramos mexicano y para no repetir Cielito Lindo (a donde ya fuimos muchísimas veces y donde hay que esperar mucho y, encima, la cocina cierra a la 1 y si no pediste antes te jodés). Buscamos no irnos demasiado lejos y terminamos eligiendo Mole (Cabildo 1368), justo enfrente del Auditorio Belgrano. De ahí el "off Palermo" del título de hoy.
Y aunque fuimos con buenas expectativas, el restaurant realmente nos sorprendió para bién. Son dos localcitos, separados por la entrada de un edificio. ¡Sí! Un local es el salón y el otro (a unos 10 metros) es la cocina y los mozos van y vienen de uno al otro. La decoración es sencilla pero efectiva: hay mucho color, con paredes amarillas y verdes con algunos diseños estilo mexicano, hay guirnaldas de papel con motivos de calveras, soles y flores, los manteles de hule son azules y los platos vienen en distintos colores
Hasta ahí todo bien. Aunque lo que la rompió fue la comida. Empezamos con que nos recibieron con una bandejita de totopos (nachos) y dos salsas (una picante, la otra suave) que devoramos mientras pedíamos (ojo con la picante para los que no esté habituados a este tipo de emociones fuertes).
Les cuento lo que pedimos: dos jarras de limonada (muy rica y muy fresca) y de entrada un guacamole y unos nachos. Muy abundante el guacamole, aunque el bowl de cheddar era casi infinito (lo bautizamos cariñosamente "orgasmo de gordo"). Después cada uno pidió un plato. Gabo pidió quesadillas gringas (muy grandes, con queso y chorizo colorado). Iván optó por una "enfrijolada" (una especie de pasta de frijoles con tortilla frita y queso crema). Papá Oso comió un taco mole (de pollo con mole poblano -picantísimo- y unas tortillas de maíz blanditas y exquisitas). Y yo pedí unos chilaquiles de pollo (un plato con pollo, choclo, salsa de tomate picante, tortillas fritas, queso y crema) que estaban increíbles. Un sabor muy particular que nunca había experimentado.
Y bueno, para hacerla completa después de semejante faena, cada uno pidió un postre y los fuimos rotando para poder probar todos. Degustamos (en orden de grossitud): Pastel de Tres Leches (riquísimo, super dulce, dio para hacer chistes medio zarpados el nombre), mousse de rompopo (hecha a base de un licor dulce y muy suave y delicado), mousse de tequila (un poco alcohólico pero muy exótico) y mousse de chocolate picante (lo mejor que probamos, después de cada bocado te sube un retrogusto super picante que la rompe).
Bueno, después de los postres llegó la hora de la cuenta. Y nos volvimos a sorprender gratamente: con propina incluida y todos los platos detallados en este post gastamos justo 50 pesos. ¡Una ganga! Ah, cabe destacar que el personal es muy amable y atento, que sonó toda la noche una música mexicana muy agradable y que tuvimos varias veces refill de totopos y salsas sin cargo. Más que recomendado. Vamos a los puntajes señor director?




Image

¡Hasta la próxima edición!


Bookmark and Share

This was my weekend

Fue un finde largo lleno de actividades. Empezamos con un doble cumpleaños de 80 de mi bobe. El viernes hubo cena familiar con video hecho por uno de mis primos con fotos viejas y un mensaje grabado de mi madre y mi tía. Y el sábado megacena en Marini con parientes varios a los que no veía hace como 20 años y amigas de mi bobe que no veo hace como 15. Lo que me sorprendió fue Marini, porque no me gustan los tenedor libre pero la comida de este lugar estaba muy buena. Tienen varias estaciones dedicadas a distintos tipos de comida, muy bien surtidas (mesa fría, sushi, del chef, minutas, pastas, parrilla, pescado, comidas al horno y postre). Cabe destacar que por suerte la bobe no lloró en ninguna de las dos fiestas. El dato polémico: mi hermano se pegó el faltazo porque tocaba con Impermeables.
El sábado fuimos a Makro para proveer nuestro freezer de carnes y pollo. Y terminamos comprando: una caja de chocolates Hamlet (creo que me hice adicto), una de chocolates Rospo y dos botellas de pisco + mango Capel (22 pesos la botella, ¡como en Córdoba!). Felicidad absoluta.
El domingo al mediodía fuimos con Martín Francisco a la feria de Mataderos. Pero no estuvo bueno. Nosotros íbamos muy seguido antes pero esta vez la pifiamos mal: lleno de gente, no había lugar para comer, no se podían mirar bien los puestos... Terminamos almorzando en un restaurante media cuadra antes de la plaza pero tardaron como una hora en traer una parrillada mediana. ¡De terror! Encima están arreglando una de las callecitas que entra en la plaza y todo el "patio de comidas" está mudado y tiene pocas mesas. Mal ahí.
A la noche pasamos un rato por el cumple de Conz, la princesa pop de la web 2.0. La música del lugar estaba buenísima, era una mezcla de 80s y 90s. Pero como que saltaba demasiado de una década a la otra. Igual no me privé de bailar con "Wannabe" de las Spice Girls.
Y el lunes fuimos un rato al Easy a ver unas ofertas que Papá Oso quería para hacer unas modificaciones en nuestra habitación. Y a la tardecita nos fuimos a ver "Up" al Abasto. Terminamos el finde comiendo pizza y empanadas con Iván y Gabo en casa. ¡Estoy agotado!



Bookmark and Share

Palermo World Food Tour

Hoy: Ermak
Tenía este post en el tintero desde el año pasado. Así que aproveché una nueva visita al lugar para continuar con el Palermo World Food Tour, que esta vez está dedicado a la gastonomía rusa y ucraniana de Ermak (Billinghurst 815). El lugar no es demasiado grande, pero tiene bastantes mesas. Los dueños son unos inmigrantes rusos y aunque la mayoría de los habitués son argentinos, también hay comensales rusos. La ambientación es muy sencilla, con bastante parafernalia de Rusia (carteles un poco precarios, banderas, botellas de Vodka, etc). Y el salón es, hay que decirlo, bastante ruidoso, con música rusa moderna bastante fuerte.
La comida está muy buena y el precio es más que razonables. De entrada pedimos un assorti, que es una picada con embutidos centroeuropeos tipo salame, pepino, aceitunas y repollo. Excelente todo. También probamos los vareniki (una versión de los varenikes de la cocina judía) de papa y hongos con salsa de yogur, más que recomendables. Pero los que se llevaron las palmas fueron los palmeni, especie de capelettis rellenos de carne con salsa de yogur que son parientes cercanos de los kreplaj judíos.
De postre la primera vez pedimos pirogi, que es como una especie de factura con una salsita. Y la segunda siriki, un postre mucho más apetitoso compuesto de dos medallones de ricota y maicena acompañados por una jalea similar al dulce de membrillos. En ambas ocasiones rematamos con un shot de vodka Stolichnaya que nos mandó a la estratósfera. Ah, el viernes había música en vivo con una especie de Sandro Ruso que canta con su guitarrita y unas bases pregrabadas. Fue todo.
Lo único que hay que advertir es que hay un par de platos criollos colados en el menú. Dedujimos que es porque algunos rusos que van a Ermak quieren comer comida argentina. Nosotros en nuestra primera visita nos clavamos con el brochette de carne, el cual pedimos pensando que sería una especialidad de la casa y era una brochette tan argentina como el tango. ¡No se dejen engañar!

A ver las calificaciones señor director...


Bookmark and Share

Locro palermitano

El 25 de mayo queríamos comer locro. Y decidimos pedir a 1810, un restaurant palermitano con muy buena comida y muy buenos precios. El locro estaba excelente, muy cremoso, con bastante carne, maíz y todo lo necesario. Pedimos dos locros y una docena de empanadas (de excelente calidad) y gastamos 70 pesos para comer tres personas. Nada mal, ¿no? Ah, también hacen un excelentísimo pastel de papas (se llama "pastel criollo") que en lugar de carne picada tiene carne cortada a cuchillo. Recomendadísimo.

Bookmark and Share

Mundano

El fin de semana teníamos planeado ir a comer comida rusa con Iván y Gabo. Pero el brusco cambio climático nos hizo cambiar de planes. Además nuestro amigo Javier de Rosario estaba en la ciudad para correr en una maratón (con esa derribo el mito de que todos nuestros amigos son gordos, putos o ambas cosas). Así que recurrimos a Guía Óleo, la web salvadora cuando uno quiere ir a comer y no sabe bien a dónde. Y así, después de desechar parrillitas de barrio y restós peruanos, caimos en Mundano, un lugar al que ya habíamos ido y que nos parecía adecuado: por 60 pesos ofrecía entrada, plato principal, postre y una bebida.

Así que hacia allí partimos, porque queríamos aprovechar su patio o su terraza (y tal vez fumar habanos con Papá Oso y llamar la atención, jaja). Pero estaban llenos así que cenamos en el salón. Todo muy chic, tal vez demasiado para mi gusto, con cuadros antiguos, sectores con sillones tipo living, veladores vintage, etc.

Éramos seis, de los cuáles solamente uno no pidió el menú. Y hubo dos borrachines que pidieron un vino Alto Uxmal. Yo pedí de entrada unas muzzarellas al horno envueltas en masa filo con "suave pesto" (recomendabilísimo), de plato principal una colita de cuadril con salsa de oporto y guarnición de vegetales asados y de postre creme brulée de chocolate

Todo muy muy rico. Y la verdad no me pareció caro por lo que comimos. Al final nos terminó saliendo un poco más de 60 por cabeza. Después, para cerrar una velada topísima, a casa a tomar tés de Tealosophy (Green Geisha) y Teazone (Oriente Chai).


Bookmark and Share

En taxi voy...

Gracias a una nota de Última Página de La Nación, descubrimos este singular blog sobre comidas. Se llama "Go where the taxista takes you" y lo escribe Layne Mosler, una estadounidense radicada en Buenos Aires que para descubrir las mejores comidas de la ciudad se sube en un taxi y le pide al taxista que le indique una buena opción para tal o cual plato de su preferencia. Super original la idea. Y menciona muchos lugares que no conozco. Voy a chusmearlo bien a ver si descubro algo lindo. Y si alguno sigue las recomendaciones, comente cómo le fue.

Más delicias de Baraka

Este finde descubrimos dos exquiciteces en Baraka, nuestro bar palermitanto de cabecera. Primero el spring roll de pescado con dos salsas. Es un spring roll "versión libre", porque es al horno en masa philo. Muy recomendado si les gusta el pescado. Además, la salsita de acompañamiento de tomate dulce es increíble.
Segundo, las galletas de avena y pasas. Se parecen a las que cocina nuestro amigo Willito, pero son más grandes. Muy tiernas adentro y muy muy sabrosas. Especial para golosos.

Recomendados

Mi amigo Julián me pasó este link con imágenes de Corea del Norte, un país del que se tiene muy poca información sobre cómo vive su gente desde su nacimiento, hace 60 años. Es el último país estalinista del mundo y sufren una crisis constante de combustible y energía eléctrica. Las fotos son increíbles.
Hablando de fotos, mis amigos Iván y Gabo abrieron un blog en el que van a ir subiendo fotos de las sesiones que hacen habitualmente con modelos freaks.
Y un tema que nos interesa a todos: en Buenos Aires están cerrando muchísimos restaurantes y el periodista Alejandro Maglione analiza el fenómeno en la Nación.

Palermo World Food Tour 08

Hoy: Kizuna
A este restaurant le teníamos ganas desde hace rato. De hecho, íbamos a ir para nuestro aniversario en agosto. Pero como cierran 23.30 llegamos tarde. El lugar se llama Kizuna (Estado de Israel 4313), y es un restó de comida okinawense regenteado por un grupo de nikkeis (descendientes argentinos de japoneses). El "mission statement" del lugar es ofrecer una típica comida de Okinawa. Y aunque no soy experto en la materia, creo que lo logran.

El lugar es bastante chico pero bien puesto. Minimalista, oriental, sin estridencias y con lindos detalles (como un jardincito bien japonés y una iluminación 100% inspirada en el diseño nipón). Hay dos mozas muy amables y super atentas para unas diez mesas, lo cual otorga un servicio muy esmerado. Tambié
n hay que destacar la vajilla, que es realmente preciosa. Pero lo más importante es la comida, así que ahí vamos.

De entrada pedimos un Okonomiyaki, que es u
na especie de tortilla. Hacía años quería probarla, desde que vi a Kero comiendo ese plato en un episodio de Card Captor Sakura (sí, soy re ñoño, y qué?). Y probarlo fue una verdadera revelación: muchos sabores muy distintos y muy ricos todo juntos. No pude desentrañar de qué estaba hecho realmente el Okonomiyaki, pero con Papá Oso coincidimos en que tenía un lejano parentezco al sabor del latke de papa, así que cebolla y algo parecido a la papa tenía. Según el menú, es un panqueque relleno con choclo, panceta ahumada, camarones y repollo, aderezado con mayonesa, salsa teriyaki, alga nori y katsuo bushi (?). Una fiesta de sabores super recomendable. Además, al no ser una masa homogénea se distinguen distintos sabores en cada bocado. ¡Genial!

También compartimos como entrada un Donburi (arroz blanco con una salsa encima) que se llamaba Kare-Don y que consistía en lomo y vegetales cocidos en salsa de curry. Una pequeña maravilla en un pequeño bowl.

Nuestro plato principal fue sushi, una bandeja de 40 piezas muy bien surtida, muy fresca y de sabor inmejorable. Le dí a morir al wasabi.

Después de comer nos invitaron con un té
(jazmín para mí, trigo para Papá Oso). Con vino y todo gastamos 146 pesos. No es barato (jamás gastamos eso en cenar), pero para este tipo de cocina no me pareció caro tampoco.

Me quedaron por probar muchas cosas (
la sopa llamada Okinawa Soba, alguna variedad de teishoku -plato principal de carne acompañado por varias guarniciones-, algún plato con tofu y las albóndigas de pescado), así que volveré y les contaré qué onda. Así que vamos a la placa con las calificaciones:

Image

Y acá van las fotos.

Image

Más info de Kizuna en Guía Oleo

El Federal, la pulpería

El domingo almorzamos en El Federal, la pulpería (Uriarte 1667), un bar de Palermo que no conocíamos. Nos llevaron nuestros amigos Iván y Gabo, quienes nos habían anticipado que se comía rico y barato. Y la verdad, tenían razon.
El lugar, chiquito y muy prolijo, tiene una carta bastante variada y con muchas opciones.
Nosotros optamos por sandwichs vegetarianos (yo pedí de berenjenas al escabeche, calabaza asada, tomates secos y albahaca, Papá Oso optó por el de gírgolas asadas -aunque era de champignones- mozzarella tomates secos y rúcula), muy gustosos y muy recomendables. Los chicos pidieron torta de mousse de chocolate con maracuyá y una cheesecake de frutos rojos. Para beber había unos licuados de novela (pedimos pera con jengibre y frutos rojos), aunque los preparan un poco dulces.
En la carta también tienen platos de comida (algunos vienen armados tipo menú con bebida incluída) a precios bastante accesibles. P
agamos 25 peluchitas cada uno, lo cuál no estuvo nada mal. De todos modos, no está tan bueno como Baraka, pero es una excelente opción.

Image


Más de Baraka

El sábado reincidimos en Baraka, que ya se volvió un lugar de cabecera. Papá Oso pidió un sandwich de salmón gravlax con rúcula y tomates. Yo una hamburguesa de ternera y cordero con tomate y cebollas caramelizadas. Con licuado de manzana y apio y limonada con jengibre y una ensalada verde de entrada. Más o menos gastamos 25 por cabeza. No me parece que sea mucho más que un menú mugriento en McDonalds (promedio 18 pesos, fast food, autoservicio, etc). Ah, mi hamburguesa era gorda como tres hamburguesas de Burger King juntas. ¡Un fuego! Como de costumbre hice un enchastre mientras comía como un desesperado, bajo el sol de una linda terraza palermitana. Conseguí la dirección. Anoten: Gurruchaga 1450. Web: www.barakarestaurant.com.ar. De nada.

Image