diumenge, 8 de març del 2015
¿Quién paga la cena? Compras consorciadas y concentración editorial
dilluns, 8 d’octubre del 2012
Llibres e-, ara sí?
dilluns, 16 de febrer del 2009
El nuevo paradigma del sector del libro
En el último Liber coincidí con amigos madrileños entre los que estaba Marta que me presentó a Manuel Gil y a Francisco Javier Jiménez. Estos acababan de publicar “El nuevo paradigma del sector del libro” (Trama editorial, 164 p., 978-84-89239-91-3). Los autores tienen larga experiencia en el sector editorial y actualmente trabajan en pequeñas editoriales.
Me anoté los datos del libro y lo pedí inmediatamente a mi librería (La Tralla). Esto fue en octubre pero, a pesar de interesarme por él diversas veces, no lo recibí hasta hace alguna semana. Me consta que Guillem de La Tralla se esforzó en proporcionarme el libro, pero cuatro meses para recibir un pedido denotan sin duda alguna que el mercado del libro tiene algunos problemas estructurales como los que el propio libro explicita.
El libro se compone básicamente de cuatro capítulos a los que se suman dos de finales pero 2 son las ideas centrales del libro:
- El mercado del libro está viviendo profundos cambios entre los que destaca un cambio en los modelos de consumo cultural y un cambio en las herramientas de comercialización
- En estos cambios globales, las diferencias entre grande y pequeño se acentúan: las editoriales grandes requieren grandes librerías mientras que las pequeñas editoriales necesitan canales de venta independientes.
- El desplazamiento del libro como bien cultural a bien de ocio.
- La tendencia a la concentración de empresas y a la creación de conglomerados empresariales o macroesferas multimedia.
- Dependencia excesiva del sector de las distribuidoras que ejercen efectos de cuello de botella en el canal de comercialización y que basan su estrategia en una visión anticuada de las posibilidades actuales.
- Acumulación de ventas en cadenas de librerías y grandes superficies
- La vulneración permanente y consentida del precio fijo
El segundo capítulo trata en teoría de las editoriales. A efectos prácticos trata de las pequeñas editoriales o de les editoriales independientes. Estas deben desarrollarse en un sector que cuenta poco con ellas. La comercialización del libro tiene una alta dependencia de empresas distribuidoras y de cadenas de librerías que priman la venta masiva a la satisfacción de una venta diversificada. Los autores consideran que el incremento de ventas de libros no responde a un incremento de la lectura sino a que el libro ha pasado a formar parte de un nuevo consumo cultural. La edición independiente está hiperfragmentada y desconectada de su publico. Por otra parte, la tecnología i Internet permiten nuevos soportes, nuevas formas de creación y nuevas formas de relación editor-consumidor. Ver las propuestas de trabajo en el ámbito editorial que hacen los autores en las p. 78-87.
El capítulo tercero trata de las distribuidoras de libros y quizá sea el más interesante dado lo poco conocido que es el funcionamiento e influencia de estas empresas intermediarias en el sector. En resumen, las empresas distribuidoras son las que enlazan el producto con la venta y los autores criticas que estas ejerzan en estos momentos un papel determinante de configuración del mercado. Les editores y los libreros habrían cedido su liderazgo natural del sector a estas empresas intermediarias que han apostado por lo fácil: las ventas masivas de algunos títulos. Para los autores “no hay ninguna duda: una intensa relación editor-librero independiente es la base sobre la que sustentar la pluralidad bibliodiversa de la edición y un ecosistema de librerías culturalmente diferenciadas”. Ver propuestas concretas en p. 112-114.
Las librerías son objeto del capítulo 4º y quizá la mejor forma de aproximarse a su realidad sea mirar el gráfico dela p. 122 que muestra el retroceso en ventas en los últimos años de librerías quioscos y club de lectores al lado del incremento de ventas de los grandes almacenes, cadenas de librerías e hipermercados. Según los autores “el consumo se está deslizando significativamente hacia estos nuevos puntos de venta que utilizan como reclamo no el precio, sino sus espacios y su oferta hipertsaturada”. El libro dedica breves líneas a las bibliotecas que, de tener más dinero para compras, deberían ser sostenedoras de determinadas ediciones y que, al concentrar las compras en departamentos centrales, favorecen la concentración del sector en vez de favorecer la capilaridad de las ventas. Se pueden encontrar propuestas de trabajo en las p. 140-146.
El libro acaba con dos capítulos de entidad menor a los comentados hasta aquí. El 5o, son 10 páginas analizando el precio fijo que concluyen de forma contundente. Consideran los autores que las prácticas actuales del precio fijo son hipócritas ya que son vulneradas con diferentes artificios (léanse el libro para saber cuales) y piden una aplicación a rajatabla del precio fijo o sustituir este régimen por uno de precio libre y de libre competencia a través del precio y de los servicios. El último capítulo es una relación de 10 propuestas de trabajo de los autores para mejorar la vitalidad del sector entre las cuales destaco la de impulsar un encuentro bianual entre bibliotecarios y agentes de la cadena del libro.
Comentarios personales:
- El libro tiene el gran valor de inserir el análisis del sector del libro en una dinámica más general que dirige el mundo de las empresas y del consumo. Los profesionales (todos) estamos tentados de fijarnos en las tendencias propias de nuestra parte de mundo. Debemos hacerlo porqué esta es la realidad en la que nos movemos, pero sin olvidar que difícilmente las tendencias específicas pueden sustraerse de tendencias más generales. Por ejemplo, entre bibliotecas universitarias se critica la concentración de la edición científica en pocas manos como si fuera una estrategia pensada para estrangular económicamente a las bibliotecas, cuando no es más que una manifestación específica de una tendencia general (que puede gustar más o menos, esta es otra cuestión). Siempre he sido partidario de prestar más atención a la sociología y a la economía que a la tecnología.
- El mercado es un continuo y el vigor del mercado se consigue con una cadena formada de agentes vigorosos y no con la fagocitación de un agente por parte de otro. Inventores, productores, intermediarios, vendedores y consumidores = creadores, editores, distribuidores y bibliotecas, librerías y lectores. Para que el sector progrese tienen que ser eficiente y dinámico. Es mejor un gran espacio en el que haya lugar para todos que un espacio achicado con pequeños fragmentos para algunos.
- ¿Por qué el sector del libro tradicional (editores, distribuidores y libreros) ha prestado tan poca atención a las bibliotecas y a los bibliotecarios a pesar de nuestra posición como compradores y como presciptores? ¿Por qué las asociaciones profesionales (de bibliotecarios) han tenido tan poco interés en entrar en las dinámicas de debate del sector?
divendres, 10 d’octubre del 2008
Oportunidades, alianzas y sorpresas: las ediciones universitarias
- Si las universidades han sumado a la docencia y a la investigación una 3ª misión (= el compromiso con el entorno social y económico), las editoriales universitarias deben dar también soporte a esta nueva faceta publicando no solo manuales y trabajos de investigación sino también obras de pensamiento, ensayo y cultura crítica. Más aún deben hacerlo en estos momentos en los que las editoriales comerciales han renunciado a la edición de libros de estas características.
- Las nuevas tecnologías y los grandes cambios sociales nos tienen desconcertados a todos, grupo en el que e incluyen los responsables universitarias que se inclinan a la sin calibrar bien la consecuencias a la edición en abierto siguiendo los pasos del MIT (open course ware). Esto es patente en los repositorios institucionales dónde se publican obras sin control de calidad.
- Las editoriales universitarias son gestores de contenidos y su función es añadir valor a los textos. La preeminencia que estamos dando a las tecnologías puede obscurecer el valor añadido por una (buena) editorial.
- Está cambiando el paradigma de la edición. En correlación con los métodos docentes al uso en el siglo XIX y en parte del XX, la edición universitaria consistió en manuales de texto. Las necesidades educativas del siglo XIX exigen que la edición evolucione hacia la ‘compartición’ y lo textual a lo multimedia.
- La función de las editoriales universitarias (también) es dar soporte a las revistas universitarias que aún no están en digital., Este apoyo debería consistir en ayudarlas en la transición del papel al electrónico (en 1r lugar) y acompañarlas en el proceso de integración de les mismas en plataformas amplias de contenidos (en 2º).
- Anunciando la inminencia de máquinas que imprimirán a demanda. [Núria me informa que la University of Michigan sera la primera en instalar la Espresso Book Machine que produce “libros a demanda perfectamente encuadernados en rústica y de alta calidad]
- Anunciando la importancia que están teniendo ya (no a ún en España) las plataformas de agregación de contenidos.
- Oportunidades. La situación de cambio acelerado producido en buena parte por la tecnología provoca la aparición de oportunidades para las editoriales universitarias. Por ejemplo, la edición en e- de libros agotados, ídem de libros con tiradas pequeñas, la participación en plataformas editoriales cooperativas como SCIELO o RACO.
- Alianzas. El nuevo momento es un momento de alianzas, de coaliciones, de consorcios. No es el momento de crear la propia plataforma de edición e-, ni lo es el de intentar comercializar edición e- de forma aislada. Sí lo es de participar en iniciativas conjuntas (como JSTOR o NetLibrary o en plataformas de agergadores como las de EBSCO o de ProQuest).
- Sorpresas. Podemos debatir, podemos deducir, podemos predecir, pero debemos prepararnos para que el futuro nos depare sorpresas. Pasarán cosas, pero ¿cuáles? ¿Se deconstruirán los libros? ¿sobrevivirán agregados en plataformas con contenidos de múltiples editores? ¿no estará el futuro del libro en cambiar los formatos apaisados de las pantallas de los ordenadores en un formato vertical ‘a lo libro en papel’.
dimecres, 6 de febrer del 2008
Acords i desacords (entre Springer i la Max Planck Society)
- Sobre les cancel·lacions d’acords amb editors. En els passats 10 anys (els que portem de subscripcions consorciades a paquets de revistes d’editors), s’ha sentit a dir algunes vegades que alguna important institució o universitat havia trencat els acords que tenia amb determinada editorial (normalment comercial). Els anuncis han estat pocs, però han tingut un ressò molt gran que normalment no ha anat seguit de la continuació de la història. Aquesta no és que es cancel·len les totes les subscripcions d’una editorial, sinó que es troba una via alternativa de subscripció (a vegades ha estat el mantenir les subscripcions en paper) o que, al final, s’arriba a un acord acceptable per les dues parts. Es comentaris aquí poden ser de dos tipus: els de que hi vegin la terrible dependència dels investigadors de les revistes fins al punt d’haver de subscriure-les en qualsevol condició o els de que creuen que l’entorn de les subscripcions consorciades a paquets editorials ofereix, al cap i a la fi, prou avantatges i les editorials la suficient flexibilitat com per que els acords valguin la pena per les biblioteques. Segurament hi ha quelcom de veritat en les dues i és important reconèixer-ho encara que en el nostre entorn quedi millor destacar la malignitat de les editorials ‘for profit’.
- Sobre l’acord en sí. Cal llegir entre línies. Segons la nota de la MPS, l’acord al que han arribat amb Springer permetrà als membres dels seus instituts de recerca tant accedir al contingut de les revistes de l’editorial (a través de la plataforma SpringerLink) com publicar a revistes de Springer sota la fórmula ‘Open Choice’. La publicació en Open Choice (opció introduïda al mercat editorial justament per Springer) consisteix en que si l’autor d’un article o la institució a la que aquest està afiliat paga el cost de la publicació, l’editorial posa aquell article en accés obert encara que la resta d’articles de la revista només tinguin accés per subscripció. Moltes persones i institucions voldrien que els seus articles apareguessin a revistes OA, i alhora que fossin publicats a les revistes més adequades per temàtica i de més prestigi possible. Però les dues coses alhora no sempre és possible. L’opció de OA de Springer ho fa possible, però llavors és a un cost que pot ser molt elevat per a un investigador o que pot acabar suposant bastants diners a la institució a la qual l’autor està afiliat. Això és tant més així com més activa en recerca sigui la institució. Dit d’altra manera, l’Open Choice és barat per qui no publica i car per qui ho fa. Probablement calgui llegir la nota de la MPS en el sentit de que l’acord al que han arribat és de pagar el preu ‘normal’ per accedir al contingut de les revistes i un preu especial (podem dir, raonable?) que permeti als seus investigadors que tots els articles que publiquin en revistes de Springer seran OA per la comunitat científica mundial.


