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23.6.11
2.6.11
Semisólidos
A días de cumplir sus seis meses y dado el sumo interés que muestra frente a los alimentos, decidimos comenzar a ofrecerle a Josefina algunos semisólidos adecuados para su edad. Basicamente frutas procesadas.
Le dimos bananita pisada, pero no le gustó mucho...Ella quiere los ravioles directamente...ja, ja!!!
Los hermanos estaban super contentos con el evento participando con mucho entusiasmo y el papá ofició de fotógrafo y camarógrafo para dejar memoria de los nuevos pasos de la bebita.
4.10.10
Difundo
Semana Internacional de la Crianza en Brazos
Del 6 al 12 de Octubre
Evento organizado por MAMINIA PORTABEBÉS.
Taller Abierto y Gratuito para padres, doulas, puericultoras, parteras, profesionales de la salud, y toda persona que esté interesada en conocer los beneficios del Babywearing .
El Taller es el día 7 de octubre a las 14 hs. en Marconi 1484, Olivos, Bs. As.
Por favor confirmar asistencia al 4794-4095
Del 6 al 12 de Octubre
Evento organizado por MAMINIA PORTABEBÉS.
Taller Abierto y Gratuito para padres, doulas, puericultoras, parteras, profesionales de la salud, y toda persona que esté interesada en conocer los beneficios del Babywearing .
El Taller es el día 7 de octubre a las 14 hs. en Marconi 1484, Olivos, Bs. As.
Por favor confirmar asistencia al 4794-4095
4.9.10
La doula
Texto escrito por Andrea Boada - Doula
"Fueron los griegos que le adjudicaron el nombre de Doula a esta compañía, a esta mujer al servicio de otra mujer, para ayudarle en este arduo proceso de parir y criar. Se decía que la mujer que cumplía ese rol se instalaba en la casa de la nueva familia y ayudaba en todo lo necesario (tareas domésticas, otros hijos inclusive) para que la reciente madre pudiera avocarse al cuidado del recién nacido. Además ayudaba con la lactancia o con las complicaciones que pudieran surgir en la primera fase de la crianza.
Hay muchas versiones sobre la función específica de La Doula, pero todas coincidieron en que se trataba de brindar a la mujer embarazada, a la pareja y al futuro bebé un entorno agradable, cariño, amor, contención y respeto.
Las doulas son mujeres, en su mayoría madres, pero no necesariamente, que acompañan a otras mujeres durante el camino a la maternidad. Su labor fundamental es dar soporte, tanto físico como emocional, durante el trabajo de parto, el parto y el puerperio.
La Doula estimula a que la futura mamá sea la verdadera protagonista del parto.
Su valor no está tanto en la instrucción sino en su forma de ser. No sustituye ni a la partera ni al médico, no toma decisiones que no le corresponden.
Su presencia siempre es tranquilizadora.
Conocedora del proceso fisiológico del parto, y según las necesidades de la madre, le da un masaje, acompaña en las respiraciones, acuna, limpia el sudor, prepara una infusión de hierbas, da consejos al padre de cómo acompañar; ofrece hidratación, comida, una caminata; sugiere un baño de inmersión caliente, una ducha, etc. Puede recomendar diferentes posiciones o movimientos que facilitan el descenso del bebé y potencian la eficacia de las contracciones.
También funciona como “escenográfa” del acontecimiento: reduce la intensidad de la luz, pone música suave, prende un sahumerio, etc (son ejemplos) y crea una atmósfera, relajante en la que la mujer pueda sentirse a gusto y en intimidad para darse permiso de la apertura -a todo nivel- que implica parir.
Además, las mujeres que cuentan con esta compañía, están más capacitadas para criar y ocuparse de su recién nacido. Las mujeres se sienten más activas, más participativas, más protagonistas de su parto, y esto eleva su autoestima y su capacidad de maternar y amamantar con más confianza.
Todas las especies tenemos un período sensible para que nazca el maternaje de manera instintiva, se llama “preocupación maternal primaria”, que sólo es posible cuando hay un “ambiente facilitador”. La Doula provee este “ambiente facilitador”.
Para resumir: la misión de la doula es dar acompañamiento emocional (no médico) a las mujeres y favorecer el respeto hacia la fisiología del embarazo, el parto, el nacimiento, como de la crianza en general. También tiene como función ser el contrapeso de la visión patológica e intervencionista de los tres procesos antes mencionados.
La doula debe contribuir y optimizar las condiciones para que un parto sea los más corto y menos estresante posible para la díada. Ellas son: un ambiente de intimidad, donde la madre se sienta segura pero no observada; el respeto por sus tiempos; calor; luz tenue; silencio; y dejar actuar al cerebro primitivo repleto de instintos y desinhibiciones. Dejando a esta madre convertirse en una mamífera plena y con todo el poder de la naturaleza en sus manos. Lejos, bien lejos de su neocortex, y en viaje a dentro de sí misma.
Claro que ésto es un poco difícil de lograr en un ambiente hospitalario, pero por eso, lo más pequeño que la doula pueda hacer y brindar en esos territorios extranjeros, será mucho para la madre. (Un contacto precoz con ella podría ser fundamental para que su experiencia pueda ser otra).
Como dice M. Odent: “es importante cuidar y proteger el estado emocional de las mujeres embarazadas, puesto que ellas están gestando las generaciones futuras, y de su bienestar y equilibrio emocional, depende la salud física y emocional de esas criaturas por nacer.”
Por eso decimos que es hora de hacer eco de la importancia de las doulas, como una ayuda inestimable en los procesos inherentes a la maternidad, sobre los que se sustentarán nuestras sociedades futuras".
"Fueron los griegos que le adjudicaron el nombre de Doula a esta compañía, a esta mujer al servicio de otra mujer, para ayudarle en este arduo proceso de parir y criar. Se decía que la mujer que cumplía ese rol se instalaba en la casa de la nueva familia y ayudaba en todo lo necesario (tareas domésticas, otros hijos inclusive) para que la reciente madre pudiera avocarse al cuidado del recién nacido. Además ayudaba con la lactancia o con las complicaciones que pudieran surgir en la primera fase de la crianza.
Hay muchas versiones sobre la función específica de La Doula, pero todas coincidieron en que se trataba de brindar a la mujer embarazada, a la pareja y al futuro bebé un entorno agradable, cariño, amor, contención y respeto.
Las doulas son mujeres, en su mayoría madres, pero no necesariamente, que acompañan a otras mujeres durante el camino a la maternidad. Su labor fundamental es dar soporte, tanto físico como emocional, durante el trabajo de parto, el parto y el puerperio.
La Doula estimula a que la futura mamá sea la verdadera protagonista del parto.
Su valor no está tanto en la instrucción sino en su forma de ser. No sustituye ni a la partera ni al médico, no toma decisiones que no le corresponden.
Su presencia siempre es tranquilizadora.
Conocedora del proceso fisiológico del parto, y según las necesidades de la madre, le da un masaje, acompaña en las respiraciones, acuna, limpia el sudor, prepara una infusión de hierbas, da consejos al padre de cómo acompañar; ofrece hidratación, comida, una caminata; sugiere un baño de inmersión caliente, una ducha, etc. Puede recomendar diferentes posiciones o movimientos que facilitan el descenso del bebé y potencian la eficacia de las contracciones.
También funciona como “escenográfa” del acontecimiento: reduce la intensidad de la luz, pone música suave, prende un sahumerio, etc (son ejemplos) y crea una atmósfera, relajante en la que la mujer pueda sentirse a gusto y en intimidad para darse permiso de la apertura -a todo nivel- que implica parir.
Además, las mujeres que cuentan con esta compañía, están más capacitadas para criar y ocuparse de su recién nacido. Las mujeres se sienten más activas, más participativas, más protagonistas de su parto, y esto eleva su autoestima y su capacidad de maternar y amamantar con más confianza.
Todas las especies tenemos un período sensible para que nazca el maternaje de manera instintiva, se llama “preocupación maternal primaria”, que sólo es posible cuando hay un “ambiente facilitador”. La Doula provee este “ambiente facilitador”.
Para resumir: la misión de la doula es dar acompañamiento emocional (no médico) a las mujeres y favorecer el respeto hacia la fisiología del embarazo, el parto, el nacimiento, como de la crianza en general. También tiene como función ser el contrapeso de la visión patológica e intervencionista de los tres procesos antes mencionados.
La doula debe contribuir y optimizar las condiciones para que un parto sea los más corto y menos estresante posible para la díada. Ellas son: un ambiente de intimidad, donde la madre se sienta segura pero no observada; el respeto por sus tiempos; calor; luz tenue; silencio; y dejar actuar al cerebro primitivo repleto de instintos y desinhibiciones. Dejando a esta madre convertirse en una mamífera plena y con todo el poder de la naturaleza en sus manos. Lejos, bien lejos de su neocortex, y en viaje a dentro de sí misma.
Claro que ésto es un poco difícil de lograr en un ambiente hospitalario, pero por eso, lo más pequeño que la doula pueda hacer y brindar en esos territorios extranjeros, será mucho para la madre. (Un contacto precoz con ella podría ser fundamental para que su experiencia pueda ser otra).
Como dice M. Odent: “es importante cuidar y proteger el estado emocional de las mujeres embarazadas, puesto que ellas están gestando las generaciones futuras, y de su bienestar y equilibrio emocional, depende la salud física y emocional de esas criaturas por nacer.”
Por eso decimos que es hora de hacer eco de la importancia de las doulas, como una ayuda inestimable en los procesos inherentes a la maternidad, sobre los que se sustentarán nuestras sociedades futuras".
3.8.10
23.7.10
Dejando la teta
Mi hijita G. (de 2 años y 4 meses) está dejando la teta. Es un hecho.
Muy gradual y sin "mucho método", muy G. Ya van varias noches que no me pide tomar para dormir, y que prefiere los brazos de su papá para conciliar el sueño.
Los días que no duerme la siesta, tampoco toma y si le ofrezco toma un poquitito... "ya está, tetita", como ella dice.
Si no despierta durante la noche, tampoco toma, si lo hace, yo se le ofrezco para ayudarla a dormirse, no es que ella me la pida. Pero la mayoría de las noches duerme de corrido y al despertar no pide la teta.
Ayer me dice: "Le digo chau a la tetita, mami...? El bebé toma la teta..."
Muy gradual y sin "mucho método", muy G. Ya van varias noches que no me pide tomar para dormir, y que prefiere los brazos de su papá para conciliar el sueño.
Los días que no duerme la siesta, tampoco toma y si le ofrezco toma un poquitito... "ya está, tetita", como ella dice.
Si no despierta durante la noche, tampoco toma, si lo hace, yo se le ofrezco para ayudarla a dormirse, no es que ella me la pida. Pero la mayoría de las noches duerme de corrido y al despertar no pide la teta.
Ayer me dice: "Le digo chau a la tetita, mami...? El bebé toma la teta..."
13.6.10
Sobre el método de mamás canguro
Una interesantísima y llena de información web sobre las Mamás Canguro, perteneciente a una fundación colombiana.
19.4.10
Revista Criar on line
Gracias a este blog he tenido acceso al número 1 de la Revista Criar, editada en el año 2008 por la "Asociación Criar con el Corazón", se puede hojear y leer gratis en este enlace.
Los artículos, a cual más interesante . Voy a investigar si pueden verse otros números.
Los artículos, a cual más interesante . Voy a investigar si pueden verse otros números.
28.2.10
23.2.10
16.2.10
Entrevista
CARLOS GONZÁLEZ entrevistado en el diario español PRIMER PLANO
"Hoy exigimos más a los niños y les damos muy poco" Autor de «best sellers» dirigidos a los padres, este pediatra aboga por una crianza natural de los hijos. Su lema: «el cariño nunca ha malcriado a nadie»
Los padres se dividen en dos categorías: los que siguen el 'método' y los que no. El pediatra Carlos González (Zaragoza, 1960), fundador y presidente de la Asociación Catalana Pro Lactancia Materna (ACPAM), se ha convertido en uno de los más firmes defensores de la no utilización de técnicas para enseñar buenos hábitos de sueño a los niños. «Mis padres jamás intentaron dejarme llorar por la noche para que durmiese», alega. Sus libros -'Mi niño no me come' (2002), 'Bésame mucho: cómo criar a tus hijos con amor' (2003) y 'Un regalo para toda la vida: guía de la lactancia materna' (2006)- han sido acogidos con fervor por buena parte de los progenitores más jóvenes. También han servido para avivar el debate sobre los 'ingredientes' más apropiados para criar a los hijos. ¿Hasta dónde debe llegar la libertad de los pequeños? ¿Cuándo es imprescindible imponer límites? Acaba de publicar 'Entre tu pediatra y tú' (Temas de hoy), una selección de preguntas y respuestas sobre las preocupaciones cotidianas de los padres.
Pregunta.- ¿Cómo definiría la crianza natural?
Respuesta.- Es un movimiento ideológico que cada cual entiende de una forma distinta. Habla de cosas como coger al niño en brazos, no rehuir el contacto con él o darle el pecho. En definitiva, criar a los hijos como se ha hecho toda la vida.
P.- ¿Ese modo de proceder implica renunciar a inculcar pautas de comportamiento?
R.- Por supuesto que los padres deben fijar normas. A lo que me opongo es a que no sean ellos los que las decidan, sino terceras personas. Todos estamos de acuerdo en cosas como no dejar que los pequeños tiren macetas, pero en cuestiones como sorber la sopa ya no hay tanto consenso. No todas las familias son iguales; deben tener libertad para poner sus directrices.
P.- ¿Estamos malcriando a los chavales?
R.- Tal vez sí, pero no por lo que la gente piensa. Se cree que es porque se les da todo, pero en realidad se les exige mucho y reciben muy poco. Un niño de 12 años pide una consola y se la dan. Los más pequeños hacen otras peticiones: quieren que se les coja en brazos y se les acompañe por la noche. Nunca habían ido tantos niños a la guardería. Antes sólo tenían que jugar, correr y saltar. Ahora pretendemos que estén sentados, sepan guardar su turno... Lo que los críos necesitan es estar más horas al día con sus padres.
P.- Con la vida que llevamos, ¿cómo se puede conseguir eso?
R.- Con cambios sociales y ayudas a las familias. Educar a los niños es la cosa más importante que se puede hacer. Sin embargo, los estamos dejando en manos de otros. Y no es solamente por la legislación. Ésta refleja las prioridades de la gente. Parece que para muchas personas esta situación no representa ningún problema.
P.- Las preguntas que le hacen llegar los padres reflejan la inseguridad con la que afrontan el cuidado de sus descendientes. ¿A qué se debe ese mar de dudas en el que viven algunos?
R.- Se está intentando tecnificar la crianza de los hijos. Con frecuencia oyes que habría que pedir un título antes de tener un niño. Eso me da un poco de repelús. Para criar un niño lo único que necesitas es ser madre o padre. Los progenitores tendrían que guiarse por cómo les cuidaron a ellos. Yo no contesto como pediatra a las cuestiones que me plantean, sino como padre y como persona que se ha preocupado por este tipo de temas. Muchos médicos y enfermeras dan consejos sobre asuntos que no les corresponden. Por ejemplo, en la facultad no enseñan cuándo hay que coger en brazos a los bebés. Si un pediatra se pronuncia, únicamente está dando su opinión.
P.- Usted promueve la recuperación de la lactancia materna. ¿Ha aumentado el número de madres que optan por este tipo de alimentación?
R.- En las últimas décadas se ha producido un cambio enorme. No hay estadísticas completas, pero ahora son muy pocas las mujeres que no quieren dar el pecho. No llegan ni al 20%. No obstante, sigue habiendo muchas que lo intentan pero lo dejan al poco tiempo por distintos motivos. Quienes tienen la suerte de contar con la información necesaria, continúan durante al menos un año, e incluso llegan hasta dos o tres.
http://www.elmundo.es/suplementos/salud/2010/839/1265842812.html
"Hoy exigimos más a los niños y les damos muy poco" Autor de «best sellers» dirigidos a los padres, este pediatra aboga por una crianza natural de los hijos. Su lema: «el cariño nunca ha malcriado a nadie»
Los padres se dividen en dos categorías: los que siguen el 'método' y los que no. El pediatra Carlos González (Zaragoza, 1960), fundador y presidente de la Asociación Catalana Pro Lactancia Materna (ACPAM), se ha convertido en uno de los más firmes defensores de la no utilización de técnicas para enseñar buenos hábitos de sueño a los niños. «Mis padres jamás intentaron dejarme llorar por la noche para que durmiese», alega. Sus libros -'Mi niño no me come' (2002), 'Bésame mucho: cómo criar a tus hijos con amor' (2003) y 'Un regalo para toda la vida: guía de la lactancia materna' (2006)- han sido acogidos con fervor por buena parte de los progenitores más jóvenes. También han servido para avivar el debate sobre los 'ingredientes' más apropiados para criar a los hijos. ¿Hasta dónde debe llegar la libertad de los pequeños? ¿Cuándo es imprescindible imponer límites? Acaba de publicar 'Entre tu pediatra y tú' (Temas de hoy), una selección de preguntas y respuestas sobre las preocupaciones cotidianas de los padres.
Pregunta.- ¿Cómo definiría la crianza natural?
Respuesta.- Es un movimiento ideológico que cada cual entiende de una forma distinta. Habla de cosas como coger al niño en brazos, no rehuir el contacto con él o darle el pecho. En definitiva, criar a los hijos como se ha hecho toda la vida.
P.- ¿Ese modo de proceder implica renunciar a inculcar pautas de comportamiento?
R.- Por supuesto que los padres deben fijar normas. A lo que me opongo es a que no sean ellos los que las decidan, sino terceras personas. Todos estamos de acuerdo en cosas como no dejar que los pequeños tiren macetas, pero en cuestiones como sorber la sopa ya no hay tanto consenso. No todas las familias son iguales; deben tener libertad para poner sus directrices.
P.- ¿Estamos malcriando a los chavales?
R.- Tal vez sí, pero no por lo que la gente piensa. Se cree que es porque se les da todo, pero en realidad se les exige mucho y reciben muy poco. Un niño de 12 años pide una consola y se la dan. Los más pequeños hacen otras peticiones: quieren que se les coja en brazos y se les acompañe por la noche. Nunca habían ido tantos niños a la guardería. Antes sólo tenían que jugar, correr y saltar. Ahora pretendemos que estén sentados, sepan guardar su turno... Lo que los críos necesitan es estar más horas al día con sus padres.
P.- Con la vida que llevamos, ¿cómo se puede conseguir eso?
R.- Con cambios sociales y ayudas a las familias. Educar a los niños es la cosa más importante que se puede hacer. Sin embargo, los estamos dejando en manos de otros. Y no es solamente por la legislación. Ésta refleja las prioridades de la gente. Parece que para muchas personas esta situación no representa ningún problema.
P.- Las preguntas que le hacen llegar los padres reflejan la inseguridad con la que afrontan el cuidado de sus descendientes. ¿A qué se debe ese mar de dudas en el que viven algunos?
R.- Se está intentando tecnificar la crianza de los hijos. Con frecuencia oyes que habría que pedir un título antes de tener un niño. Eso me da un poco de repelús. Para criar un niño lo único que necesitas es ser madre o padre. Los progenitores tendrían que guiarse por cómo les cuidaron a ellos. Yo no contesto como pediatra a las cuestiones que me plantean, sino como padre y como persona que se ha preocupado por este tipo de temas. Muchos médicos y enfermeras dan consejos sobre asuntos que no les corresponden. Por ejemplo, en la facultad no enseñan cuándo hay que coger en brazos a los bebés. Si un pediatra se pronuncia, únicamente está dando su opinión.
P.- Usted promueve la recuperación de la lactancia materna. ¿Ha aumentado el número de madres que optan por este tipo de alimentación?
R.- En las últimas décadas se ha producido un cambio enorme. No hay estadísticas completas, pero ahora son muy pocas las mujeres que no quieren dar el pecho. No llegan ni al 20%. No obstante, sigue habiendo muchas que lo intentan pero lo dejan al poco tiempo por distintos motivos. Quienes tienen la suerte de contar con la información necesaria, continúan durante al menos un año, e incluso llegan hasta dos o tres.
http://www.elmundo.es/suplementos/salud/2010/839/1265842812.html
31.10.09
Están todas invitadas!!
28.10.09
Grupo de crianza + Taller de juego de mamás con bebés
Fue una entrevista inicial en la que nos dimos a conocer mutuamente: mamás y bebitas. El grupo es de dos por ahora, y las chiquitas son de 6 y 7 meses.
Después de tanto tiempo de la idea inicial, fue una alegría enorme ver comenzar este espacio que augura ser de lo más enriquecedor y placentero.
18.4.09
Artículos sobre crianza con apego en la escuela
Un tema que me viene como anillo al dedo, por el momento de la vida de mi hijo mayor.
El artículo está publicado en Criar y amar.
Y pueden leerlo completo yendo a los enlaces.
Parte uno: http://www.criaryamar.com/aprendizaje-infantil/15-aprendizaje-infantil/35-crianza-con-apego-en-la-escuela.html
Parte dos: http://www.criaryamar.com/aprendizaje-infantil/35-crianza-con-apego-en-la-escuela.html?start=1
El artículo está publicado en Criar y amar.
Y pueden leerlo completo yendo a los enlaces.
Parte uno: http://www.criaryamar.com/aprendizaje-infantil/15-aprendizaje-infantil/35-crianza-con-apego-en-la-escuela.html
Parte dos: http://www.criaryamar.com/aprendizaje-infantil/35-crianza-con-apego-en-la-escuela.html?start=1
9.2.09
Dos entrevistas
http://www.clarin.com/diario/2009/02/08/um/m-01853978.htm
http://www.serpadres.es/embarazo/mas-que-humanizar-el-parto-hay-que-mamiferizarlo.html
http://www.serpadres.es/embarazo/mas-que-humanizar-el-parto-hay-que-mamiferizarlo.html
25.11.08
Las ventajas de hacer upa
Transcribo un fragmento de este artículo sobre upa."Llevar el bebé encima tiene muchas ventajas para el niño y los padres:
Bienestar: El bebé está diseñado para ser llevado. Por su instinto busca la protección y el calor en la cercanía del portador.
Desarrollo físico: llevar el bebé en una posición adecuada facilita que sus caderas y espalda se desarrollen correctamente. Se puede usar como tratamiento adicional en formas de displasia de la cadera.
Estimulación temprana: el contacto sobre la piel y el balanceo son estímulos básicos para el desarrollo del bebé, además tiene la posibilidad de descubrir su alrededor con los ojos, el oído y el olfato.
Seguridad: el niño no está solo y corre menos riesgo de un accidente por falta de vigilancia.
Menos carga y más tiempo libre: los bebés suelen estar más contentos y lloran menos. Los padres pueden acabar las tareas en casa así como hacer cosas en el pueblo/la cuidad mientras el bebé está durmiendo en el portabebés.
Más libertad de movimiento: Dónde un cochecito no llega sí lo hace un portabebés; escaleras, aceras estrechas, autobuses, metro o caminos de tierra se pueden usar sin problema.
Cuidar la espalda: sobre todo las madres aguantan el peso del niño mucho rato en brazos o encima de la cadera durante el día. Con un portabebés es posible distribuir el peso mejor y descansar los brazos. Hasta incluso es posible amamantar cómodamente al bebé".
5.11.08
Criando VI
Abrazar.Levantar.
Proteger.
Si no fuera por la diferencia de colores podría pensarse que este es un dibujo de mi hijita y yo, así somos juntas, y no hablo de la actividad -que si, la llevo mucho a upa- sino de la proporción de tamaños.
Todo el que nos ve juntas dice: ¡Cómo puede ser tan grande con una madre tan chiquita!
Y yo contesto orgullosa: Y sólo tiene 8 meses...es que salió al papá.
11.9.08
Las despedidas

Aqui podrán leer un post sobre un tema de la crianza, que podría considerarse menor, pero no lo es. Muy interesante.
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