Mujer entera
con pisada de plomo
y manos de ángel
mujer cabal
por todos los ángulos
Madre mía
eres la madre de mi mundo
mujer genuina
así te quiero.
Mi Madre bella
de semblante sereno
y paciencia inagotable
para mí…
Hace poco
una noche como tantas otras
cerraste en paz tus ojos celestes
para descansar de la rutina.
Entonces
sin avisar
te fuiste sola
soñando tu vida
rumbo al infinito.
Nunca es un buen día
para las despedidas.
Nunca es el instante adecuado
para perder tu compañía.
Nunca sabemos
cuándo será la última vez
que hablemos.
No queremos
que lo bueno se acabe
nunca.
Nunca ha sido el peor momento
…necesito tanto tu mano suave
en mi mejilla.
Cierro los ojos
distingo tu silueta
hermosa
inconfundible
tu mirar profundo
ocupa mis recuerdos
recientes, lejanos
convirtiéndose en sonrisas.
Escucho tu voz
dentro de mí
recordándome las cosas importantes
diciéndome cuánto me amas
animándome a seguir
siempre hacia adelante.
Entre todos los aromas
de esta eterna primavera
distingo tu fragancia fresca
amable
que tiernamente acaricia mi alma.
Hoy, en tu día
y todos los días
apareces de pronto
libre, plena
como bella mariposa
de mil formas y colores
revoloteando alegre
frente a mí
sorprendiéndome de nuevo.
Madre hermosa
te siento conmigo
a cada minuto
tu presencia es real
estás aquí, ahora
envolviendo delicadamente
mi corazón.
Te veo en el horizonte del mar
y en las nubes maravillosas
que flotan bajo el sol de abril.
Tú me ayudaste a descubrir
ese unicornio blanco en el cielo
color de tu mirada.
Ahora, Madre querida
te encuentro en mis sueños
dulce, impecable
me miras tranquila
y yo
llena de dicha
te abrazo cálida
por siempre…
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