Mi vida ha estado llena de ironías, dejé todo lo que podía distraerme para ser un buen abogado y gracias a Dios lo soy, pero ahora no quiero saber nada de la carrera. Dos consejos:
No se tomen la universidad tan en serio.
Y nunca se aparten de Dios.
Esta foto la tomé justo en el día de mi cumpleaños en el 2017. Dejé el gym para enfocarme de lleno a la universidad, para ser un profesional de verdad... es la idea más estúpida que pude tener, la U me generó un estrés terrible lo que desencadenó en enfermedades físicas.