Hay un salmo que tengo muy presente en mi vida, el Salmo 19. Estuve meditando en sus tres últimos versículos (12-14), esos que dicen:"¿Quién podrá entender sus propios errores?
Líbrame de los que me son ocultos.
Preserva también a tu siervo de las soberbias;
Que no se enseñoreen de mí;
Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.
Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti,
Oh Dios, roca mía y redentor mío"
Pensando en todo esto, me puse a escribir...
No soy un poeta, pero salió esto:
¿QUIÉN TIENE LA VERDAD?
La Verdad, bien preciado,
¡Tantos dicen poseerla!
Mas aquel que la ha encontrado
nunca más puede esconderla.
Algunos afirman con osadía
que de sus bocas emana lo cierto,
llenan libros de filosofía,
pronuncian discursos por cientos.
Piensan algunos que esa verdad
se esconde en un libro sagrado,
y en él se ponen a buscar
y crean sus propios dictados.
Cada cual se acerca a su manera,
cada uno entiende una cosa:
Todos defienden sus ideas
cual interpretación gloriosa.
Mil variantes por cada palabra,
cientos de sentidos a la misma frase,
muchos que de distintas formas hablan
donde solo una idea debiera encontrarse.
¿Quién dice lo cierto, pues?
¿Quién posee la verdad deseada,
Esa que es dulce como la miel,
la que al alma deja saciada?
Yo no la tengo, mi amigo,
ni tú tampoco, perdona,
y no es porque yo lo digo,
es que la Biblia lo menciona.
No es mi opinión, ni la tuya,
ya seas erudito, y yo un pobre necio,
ya grites con fuerza ¡Aleluya!
ya sea que le quieras poner precio.
¿Puedo yo acaso elevar
Mi voz con insigne desparpajo
para otra voces acallar
y pretender esconderlas debajo?
No, yo no tengo la verdad,
porque ella no tiene dueño, ni amo,
ni tampoco se deja encerrar
con doctrinas escritas por humanos.
Ella es pura y verdadera
no es controlada, ni poseída,
no es el credo que alguno quisiera:
Ella es camino, ella es la vida.
Que no te engañen ya más
diciendo que ellos la han visto,
que no seduzcan tu voluntad,
porque la verdad, es Jesucristo.
No luches, pues, contra otros
para que venza "tu verdad"
porque la única que existe
no tiene dueño y da paz.
Silenciosa voz que no se oye,
palpitante susurro que me despierta.
Si en humildad tú te dispones
Conocerás la verdad, es cosa cierta.
Batallas dialécticas no llenan,
ni enseñanzas de denominación,
ni mensajes que alegran o apenan
trayendo sentimientos al corazón,
La verdad no es para tenerla,
creo que ya lo pensé antes,
la verdad es para conocerla
y que nos sirva de baluarte.
La Verdad no es una virtud,
es una persona bien viva,
es Jesucristo, es la gran luz,
quien en mí todo lo escudriña.
Jesús, razón y vida del cristiano,
guía infalible al que está perdido,
poder magnífico del resucitado,
libertad al que está por mentiras oprimido.
Verdad, amor, vida y camino,
esperanza mía, dulce lumbrera,
descanso cierto, el mejor destino,
tuya es mi mente y mi vida entera...
Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres (Juan 8:32)
Y conoceréis a Jesús, y Jesús os hará libres...

