Para mí el año no termina el 31 de diciembre como marca la ley sino el 23 de junio. Los niños sin colegio. Todos a mi alrededor considerando el veranito... A mí me quedan aún un par de semanitas pero ya vivo al ritmo de las vacaciones. Hago la declaración de la renta y, sobre todo, la noche del solsticio... la noche de San Juan. Un cita ineludible. Este año no la celebramos el 23 sino ayer 24 de junio que nos venía mejor a todos. Nos hemos juntado los de siempre: 6 amigas que eramos: 3 pares de hermanas... Las mayores de mi edad y las pequeñas un par de años menos. Hemos crecido juntas. Eramos y volvemos a ser vecinas A estas 6 hermanas se han añadido 2 chicas que viven y duermen juntas, nuestras parejas, los hijos, algún amigo de los hijos, algún amigo nuevo... Depende del año. A algunos hay años que solo vemos esta noche y en un par de fiestas más del verano ... Ayer eramos veintitantos más la hoguera, el churrasco, las cervezas, el vino, los mejillones superespeciales.... y un montón de tartas y bizcochos de postre. Montamos una tienda para que los niños pequeños pudiesen dormir y ... nos quedamos hasta las cuatro.Una de las tradiciones que instauramos hace veintitantos años ya es la de contar todos y por orden lo que hemos hecho de especial en el año, una manera de hacer balance y de "votar as meigas fora"...
El año pasado mi hermana contó que había tenido su segundo hijo: una niña que lleva mi nombre. Yo podría haber hablado de un amor dormido. Pero no.
Este año me han vacilado a base de bien porque cuando iba a empezar a contar algo sublime y preciosista me han pisado al hablar soltando un:
- "Este año has vuelto a fumar!!!"... risas, pitorreos y broncas... de todos y en especial de los medicuchos que hay por aquí. Me han avergonzado, más que nada, porque tienen razón. Es imperdonable lo que estoy haciendo.
Como ayer la panda de capuletos que tengo por amigos no me ha dejado hablar me he venido a hacer mi balance anual con vosotros.
Rapidito y sin pararme reviso el más importante: el balance vital de los míos, él que me permite sobrevivir y que se puede resumir en: entierros: 0, visitas al Hospital Central: 0, amores correspondidos: todos, índice de aprobados: él más alto, amigos perdidos: 0, trabajo: 1, hipotecas y créditos: pagando... Todo en su sitio ¿no?
¿Qué más he hecho este año?
Crear un blog. Valoración: me encanta. Ha sido un flechazo... . Leo, escribo, comento y me voy a ver las estadísticas... Este es un blog pequeño y no pasa de las 50 o 70 visitas al día... pero hace una semana o así he tenido 350 al día... algo ha pasado por la blogosfera. Si alguien sabe la razón que me lo explique, por favor.
A pesar de ser una jefecilla centrada en hacer protocolos de actuación y circulares, he conseguido que todo el mundo en el trabajo me siga hablando con cordialidad e incluso con vicio. Valoración: milagro kamikaze.
Abandono de actividades por falta de cualificación profesional: 1 No más "estritis" en la sauna.
Encierros: 4. ¡Hum! Dos veces ha tenido venir el conserje a rescatarme de mi oficina.... Se van y me cierran dentro! (Tal vez sea a propósito y lo de la cordialidad sea fingido!) 1 vez en el baño de chicas gracias a una puerta que había perdido la manilla de dentro... a gritos de socorro... y un héroe anónimo que pasaba por allí me han salvado del colapso. Y la más grave: en casa. Fumando, medio a escondidas en el balcón, me cerraron y se fueron a la cama ... 2 horas tocando con un corta-uñas en la balaustrada bastaron para que mi sorda familia se enterase!!! Valoración: Muy mal. Mi miedo a quedarme encerrada evoluciona favorablemente hacia una claustrofobia en toda regla... ¡muy justificada!
Ascensores que he tomado: 3 en la consulta del dentista y con el conserje avisado de que si no volvía en un tiempo razonable .... Mejoría considerable. Bien
Transparencias: 1 en una gasolina después de que el calor sofocante me obligara a quitarme la camiseta antibalas de interior... Gente abochornada por las transparencias: 3: el chico de la gasolinera, una clienta y yo misma... Valoración: me la suda.
Mallas vaqueras monísimas: 1. Valoración: 200% Ya se sabe que las mallas hay que comprarlas por lo menos de una talla menos sino flojean el primer día ya. Las mías son dos tallas menos. Muy elegante no estoy tirada en la cama y sudando para que suban de la cadera.... pero en la calle y con mis cuñas...ah! soy capaz de parar el tráfico... (bueno, con un poquitín de ayuda del semáforo! Sólo una poquita eh! ;)