Hay dos cosas en la vida para las que la nena no estaba predispuesta.
La primera a vivir sobre el asfalto... Hija del campo, nadie hubiera podido imaginar que una gran parte de mi vida se iba a desarrollar en el asfalto de unas 10 ciudades diferentes en 20 años.
La segunda que con mi raya al lado y mis pocas o más bien, al contrario sobradas por exceso, cualidades alcanzase nunca el status de mujer fatal.
Lo conseguí a mis 20 añitos, sí, señor... yo solita. La nena nombrada "femme fatale"
La primera noche que no dormí en mi cama, nada subliminal ni raro, ni de pillar cacho... Una insospechada nevada de noviembre en una ciudad estudiantil donde no nevaba, me hizo quedarme en otro piso a dormir.
Por la mañana y corriendo, me pongo mi vestido negro que no, que no era para ir a clase, ya lo sé (que era de salir a quemar las calles) pero que no tenía otra cosa y me largo directamente a la facultad... tarde como siempre, como durante el último mes.
Un ligero problema con las puertas, que tengo aún, que no sé nunca para donde abren, me hizo entretenerme un poquito en la entrada y molestar más de lo habitual.
El ilustre profesor de Literatura de los Mundos, al que interrumpo, otra vez, la segunda vez en la semana ¡no puede más! La Liga para la Decencia y buena Reputación de la Mujer LDRM ha debido ponerme un negativo por dormir fuera y se lo ha pasado al ilustre profesor. ¡Como corren las noticias!
- "... en Oscar Wilde...La "femme fatale" ... " -decía el ilustre profesor, mientras yo entraba. Y ahí, justo ahí, mirando para mí y haciendo un gesto con la mano para señalarme,claramente, añade- la "femme fatale" siempre llega tarde.
Eso va por mí, la carcajada por el escarnio es casi unánime, hasta mis amigas, las muy..., se rien. Yo debería de callarme, es cierto y lo hago. Por una vez hago lo que tengo que hacer, pido perdón y bajo la cabeza... los ciento y pico de alumnos que eramos paran poco a poco de reir... algo sin importancia, una bromita que nadie recordará dentro de 5 minutos! Estoy a salvo.
Pero el ilustre catedrático no cree que sea bastante, se envalentona con mi cobardía, me cree incapaz de sublevarme y sigue con un:
-"La femme fatale tampoco tiene mucha memoria para recordar lo que explicamos ayer... a ver, venga al encerado y cuéntenos de que hablamos ayer ... ", al estilo de Fray Luis.
Es imposible que la nena cuente-recuerde de que hablamos ayer porque, ayer, la nena no ha venido a clase... y además quién iba a estudiar lo del día anterior?; aquí solo se estudia para los parciales, en todo caso, para el final.
Pero la nena, esto, ya no lo aguanta... con más corazón y agallas que sabiduría, me subo a la tarima y desarrollo un brillante monólogo de diez minutos, completamente inventado, sobre la imposible conexión Stendall y Wilde !Una vocación que empieza!
"Femme fatale", me lo han llamado mucho para tomarme el pelo, me lo siguen llamando mis amigas cuando entro partiendo la pana en un sitio o en un tema, cuando me quiero hacer la listita...
Pero el hecho de ser nombrada mujer fatal, no me condujo al mundo del ligoteo fácil ni de las pasiones obscuras...este título honorífico y honorario que he intentado defener con valor y pundohonor me llevó, cosa curiosa, al estudio en general: era más fácil estudiar un poquito que inventar un mucho; cansada de tener que idear todos los días un resumen del día precedente. Mis exposiciones fueron incluso objeto de citación por parte de mis compañeros, a pesar de que el ilustre profesor se encargaba de decir una y otra vez que no me mentasen que no tenía ni idea de lo que decía, pero no dejó de invitarme más o menos a diario a resumir en 5 minutos su intervención del día anterior...
El ser nombrada femme fatale me llevo pues, en contra de lo que pueda parecer, al estudio y a las mejores calificaciones... No me serviría de mucho la literatura de los mundos, una optativa sin demasiada importancia pero, pero fue una de las mejores elecciones de mi vida...
Y además quien podría resistirse al honor de compartir categoría, aunque yo sea más falsa que un billete de 500 euros, con Ishtar, Eva, La Dama de Shangai o Mata Hari por poner algunos ejemplos.
Una mujer fatal (de la expresión francesa Femme fatale) es un personaje tipo que usa la sexualidad para atrapar al desventurado héroe. Seduce "sin darse", caracterizada a menudo físicamente como una mujer muy femenina y moralmente como una seductora que usa a veces la mentira y el encanto. Suele ser visto como un personaje que constantemente cruza la línea entre la bondad y la maldad, actuando sin escrúpulos sea cual sea su voluntad.
Aunque suele ser malvada, también hay mujeres fatales que en algunas historias hacen de antiheroínas e incluso que se arrepienten para llegar a ser heroínas al final del relato.
Fuente: Wikipédia
O sea que si me arrepiento podré ser una heroína al final... Pues no, me temo que no me voy a arrepentir de nadita esta semana, ya veremos, la próxima...